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Opinión

24/05/2024@12:28:12
La mayoría de las víctimas de acoso laboral lo piensan al menos dos veces antes de ir a trabajar porque les provoca malestar y dolor. Y, dependiendo del tipo de acercamientos que escuche, de testigos o de las actitudes a las que sea sometida, el dolor puede ser aún mayor e intenso.

Ya en las pasadas elecciones denuncié el despilfarro energético, económico e hídrico que suponía la publicidad y propaganda electoral y ese anacronismo mediático que lo rodea, junto con la necesidad de no participar en propiciar jornadas de trabajo abusivas. No sería ético ni coherente que ante unas nuevas elecciones actuase de manera diferente.

La mayoría de los padres quieren lo mejor para la vida de sus hijos, sin importar a qué clase social pertenezcan. Quieren ver a sus hijos brillar como el sol, realizados, exitosos y logrando resultados significativos para sus vidas y para la sociedad. Sin embargo, cuando los padres matriculan a sus hijos en las escuelas, no les corresponde únicamente a ellos adquirir una educación regular o formal. Por lo tanto, muchos entornos educativos realizan numerosas campañas publicitarias que afirman ofrecer algo extraordinario a sus hijos, ¡pero no es así!

Me gustaría creer que la pasada noche en Moncloa se correspondía con lo expresado por san Juan de la Cruz en su maravilloso poema ‘La noche oscura del alma’.

Este artículo va sobre votar bien y dormir mejor, enlazando con Calderón de la Barca, soldado en los Tercios de Flandes y por supuesto poeta.

Hablamos de Sánchez, Pedro Sánchez. Nunca hay nada casual en ninguna de sus actuaciones y menos aun cuando se ha tenido que jugar su supervivencia política. Podemos enumerar cada acto en este sentido, desde el primero cuando decide “asaltar” la secretaría general del Partido Socialista hasta el último adelanto electoral en donde los del PP se veían como gobierno y quedaron como “Hoposición”, permítanme la H inicial para destacar el nivel de oposición que están haciendo. Torticero hasta límites insospechados.

¿Qué es la UE sino el intento de materialización de una utopía? ¿No podemos decir lo mismo de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha?

Las recientes elecciones gallegas han traído sonrisas para unos, especialmente en el PP y BNG, más los segundos que el primero y llanto y crujir de dientes para otros, PSdG, Sumar y Podemos en la izquierda estatal y VOX en la derecha extrema.

Pasó el 12-M y todas las incógnitas han quedado despejadas abriendo así un nuevo ciclo para Catalunya y también para España.

Desde hace unos días un gran tipo y mejor periodista me decía que Sánchez se iba a “hacer un Rubiales”. A mí eso me parecía impensable por muy caradura que nos pueda parecer en ocasiones Sánchez.

Esta reflexión tiene la pretensión de ser una carta abierta que supongo nunca será leída por a quién va dirigida.

En los últimos años, hemos sido testigos de un fenómeno alarmante que ha afectado a la sociedad en su conjunto: la proliferación de desinformaciones provenientes de la derecha y la extrema derecha. Estas falsedades han tenido un impacto significativo en la forma en que percibimos el mundo, generando divisiones, polarización y socavando los fundamentos de una sociedad democrática. En este artículo de opinión, analizaremos cómo estas desinformaciones han influido en nuestra sociedad y por qué debemos estar alerta ante ellas.

Vamos a acercarnos a un cuento desde dos análisis diferentes. ¿Objetivos? Los que los lectores consideren. Y una pregunta, ¿estamos analizando un cuento o contando dos más?

Gaia, pecado original y capitalismo. Dos salieron triunfantes y una perdió.

Estamos viviendo una época convulsa tanto en el mundo como en España. Las inquietudes patrias son, hasta el momento, de infinita menor intensidad que las que puedan tener ucranianos o palestinos.