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El editor digital de hoy tiene muchos campos de siembra, herramientas y zonas de explotación. Ahora puede abrir múltiples zonas de negocio, cada una con su peculiar forma de actividad, su margen de beneficio, su conducta empresarial y su rentabilidad proporcional. El editor actual es polifacético como un antiguo fax de múltiples funciones. Debe usar todas sus capacidades para exprimir el mercado a tope. Las posibilidades son muchas, su flexibilidad para adaptarse a ellas es la diferencia entre un empresario de éxito y uno estándar, que se deja llevar por la marea del consumo y sigue sus pautas como una melodía hueca, uniforme y desentonada:

Los nuevos productos que invaden el mercado (Iphone, IPAD, tablet PC), y los ya consolidados que inundan nuestras vidas (BlackBerry, terminales móviles, HTC, HP, Motorola, Nokia, etc..), permiten maneras de entender la publicidad con lenguajes ricos en medios –Rich Media- que dan alas a la creatividad.

El campo abierto frente al cerrado. Lo exclusivo ante lo masivo. Ésta es la disyuntiva del consumidor en el año 2011. Las cartas estarán sobre la mesa a finales de 2010. Los tablet pc con Android inundarán el mercado promovidos por grandes marcas como LG o Samsung, harán frente al gigante con pies de titanio y diseño de porcelana Apple, que se ha comido el mercado con sus productos estilizados, brillantes y seductores. La suerte está echada.

Los contenidos en masa de la Red implican una sustancial confusión de jerarquías y clasificaciones. Si el que juzga o valora un contenido no está cualificado para analizarlo, y el que lo escribe no lo está para ofrecer una visión con criterio y valor, estamos ante la revolución de la idea sin base y la opinión sin juicio. Es la rebelión de las aplicaciones, no de las masas.

La pretensión de aunar dos formas de ver la información, dos tendencias de dos generaciones, para conseguir aumentar el número de consumidores o lectores potenciales, es un acto de transición para los medios digitales como respuesta a las inquietudes tecnológicas de hoy.

Juan Pablo Mateos

El editor de siempre, que imprime sobre plancha, teme al plástico por naturaleza. El olor a papel ha sido el sueño convertido en realidad de sus objetivos empresariales y comunicativos. Pero, ¿La textura es un concepto o un tránsito? La revista Squire lanzará en octubre, en EEUU, 100.000 ejemplares de su publicación en papel digital flexible, con una batería de 90 días de duración…

Muchos editores de publicaciones impresas relacionan la temática de sus productos con el lector potencial interesado en ellas.

El traslado del formato TV a Internet es una apuesta segura. Al fin y al cabo, el vídeo en Internet, o su transmisión, ya sea en tiempo real o diferido, no deja de ser una televisión en formato ambivalente, en monitor de ordenador y con las características de un PC.

Aunque el editor español afirma muchas veces conocer las pautas del nuevo mercado, el camino por recorrer para su cambio de mentalidad es arduo y costoso. Muchos de los editores actuales no reconocen un defase paulatino entre su manera de entender los formatos y la transición de facto que se está produciendo a su alrededor. Cuando se les pregunta sobre las nuevas tecnologías, sus conocimientos tangibles son reducidos y se basan en conceptos generales mas intuitivos o instintivos, acertados en su generalidad por pericia o experiencia, pero sin conocimiento sustancial o tangible de la realidad que les acontece.

La tendencia de las redes sociales, en su imparable crecimiento exponencial, demuestra que la masificación de Internet no va a venir ni de la extrapolación de la televisión a la Red, ni de la radio en streaming, ni siquiera del visionado de vídeos en portales de uso colectivo. La red social incluye todo eso y más adaptada a un perfil de usuario. Internet será una enorme red social en pocos lustros. Una red con sus carencias y cualidades.

La crisis es una realidad. Esta dramática afección del sistema económico impregna todos los sectores, máxime en una economía globalizada y concatenada. En el caso del sector editorial, a la crisis se unen factores que provocan una reacción de “vaso comunicante” entre los diversos formatos.

De la publicación impresa al portal digital, del portal digital al dispositivo móvil, del dispositivo móvil al papel flexible digital. Ese es el paulatino proceso que sigue el devenir tecnológico de los “mass media” en el mundo globalizado.

Juan Pablo Mateos

El frágil equilibrio entre los diversos actores de la edición: distribuidores, puntos de venta (en el caso de los de pago), proveedores de impresión, retractilado, duplicadores de soportes digitales, empresas fabricantes de obsequios patrocinados, encuadernadores, transportistas, anunciantes y editores , necesitaba un revulsivo como la crisis económica que se avecina, o en la que ya estamos inmersos, para dejar entrever sus carencias, vulnerabilidades y puntos débiles.

No se enteran o no quieren enterarse. Celebran números “1.000” y que vengan otros mil…No se adaptan a un mercado floreciente y lleno de oportunidades.

El camino hacia las nuevas tecnologías de la prensa tradicional es una sucesión de hechos consumados. La prensa, como forma de expresión en el papel impreso, se sitúa a la zaga del reguero de los avances digitales, que marcan el “tempo”, el ritmo y la velocidad de cambio en el sector editorial moderno.