Los periodistas, bajo la amenaza de la seguridad nacional
El nuevo informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF), titulado “Cuando la seguridad nacional se convierte en un arma contra el periodismo”, revela una alarmante tendencia global: en nombre de la seguridad nacional, los periodistas son objeto de persecución, encarcelamiento, vigilancia, exilio forzado e incluso asesinato. Este documento se alinea con la Clasificación de la Libertad de Prensa 2026 y pone de manifiesto cómo el concepto de seguridad nacional ha sido distorsionado para convertirse en una herramienta de represión contra el ejercicio del periodismo a nivel mundial. El informe no solo analiza esta preocupante evolución, sino que también ofrece diez recomendaciones para salvaguardar la libertad de prensa.
Una herramienta de represión
“La seguridad nacional no puede convertirse en un pretexto que permita a los gobiernos silenciar a los periodistas”, afirma Anne Bocandé, Directora Editorial de RSF. Cada proceso judicial abusivo y cada detención arbitraria socavan no solo la libertad informativa, sino también el derecho fundamental de los ciudadanos a acceder a información veraz. Gobiernos autoritarios y democráticos están aprendiendo unos de otros en su uso abusivo del poder estatal para restringir las investigaciones periodísticas. Este informe subraya que este fenómeno ha alcanzado proporciones globales y es urgente reafirmar que el periodismo es una garantía contra la arbitrariedad estatal.
El informe destaca casos emblemáticos como los de Turki al-Jasser, ejecutado en Arabia Saudí; Frenchie Mae Cumpio, encarcelada en Filipinas; y Zhang Zhan, condenada en China. Estos ejemplos ilustran cómo entre 2020 y 2026, muchos periodistas han sido condenados bajo el pretexto de proteger la seguridad nacional por simplemente realizar su trabajo.
Casos recientes y legislaciones restrictivas
Recientemente, el medio digital independiente Crimean Solidarity fue incluido en el registro ruso de “agentes extranjeros” por documentar la represión en Crimea. En Estados Unidos, el Departamento de Justicia ha emitido citaciones para obligar a periodistas del Washington Post y del Wall Street Journal a testificar sobre filtraciones relacionadas con la seguridad nacional. Además, China aprobó una ley que amplía peligrosamente las actividades consideradas como “terrorismo”, lo que podría utilizarse para perseguir a periodistas exiliados, particularmente aquellos pertenecientes a minorías perseguidas.
En Hong Kong, el editor Jimmy Lai ha superado ya los 2000 días en prisión por un supuesto delito relacionado con la “seguridad nacional”. Mientras tanto, el Tribunal de Apelación de París debe decidir sobre el caso de Ariane Lavrilleux, acusada por revelar información sensible sobre operaciones militares francesas. Aunque su caso fue archivado inicialmente por ser considerado de interés general, la Fiscalía General ha apelado buscando reabrirlo.
Deterioro global de la libertad de prensa
A medida que se intensifican los conflictos armados y proliferan regímenes autoritarios, se observa un deterioro significativo en las condiciones para ejercer el periodismo. En Gaza y Cisjordania, por ejemplo, las fuerzas israelíes detienen y privan a periodistas palestinos de sus derechos fundamentales bajo argumentos relacionados con la “lucha contra el terrorismo”. Asimismo, se denuncia cómo se amordaza a los medios en diversas regiones del mundo mediante leyes inspiradas por modelos represivos.
"He dedicado gran parte de mi carrera a defender a periodistas perseguidos", señala Martin Bright, Director del Departamento de Periodismo en la Universidad de Essex. La normalización del uso del concepto "seguridad nacional" como excusa para silenciar voces críticas está afectando tanto a democracias como a regímenes autoritarios.
Llamado a restaurar garantías democráticas
RSF hace un llamado urgente para restablecer las garantías democráticas ante esta creciente instrumentalización. Las recomendaciones incluyen establecer definiciones claras sobre lo que constituye una amenaza para la seguridad nacional y proteger el secreto profesional periodístico frente a abusos legales.
A medida que las políticas represivas se internacionalizan y se utilizan como justificación para perseguir a periodistas tanto dentro como fuera del país, es esencial que las democracias refuercen su compromiso con la protección del periodismo libre e independiente.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué denuncia el nuevo informe de RSF sobre la seguridad nacional y el periodismo?
El informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) denuncia que en nombre de la seguridad nacional, los periodistas son perseguidos, encarcelados, vigilados, forzados al exilio e incluso asesinados. Se argumenta que este concepto se ha transformado en una herramienta de represión contra el periodismo a nivel mundial.
¿Cuáles son algunas de las recomendaciones del informe para proteger la libertad de prensa?
RSF formula diez recomendaciones, entre las que se incluyen adoptar una definición precisa de lo que constituye una amenaza para la seguridad nacional, hacer prevalecer el interés público en procesos judiciales relacionados con la seguridad y garantizar que cualquier operación de vigilancia contra periodistas esté sujeta a autorización judicial previa.
¿Cómo afecta la seguridad nacional a los periodistas en diferentes países?
El informe destaca casos específicos donde periodistas han sido condenados o perseguidos bajo acusaciones relacionadas con la seguridad nacional en diversos países como Arabia Saudí, Filipinas y China. Estos casos reflejan una tendencia global donde se utilizan leyes de seguridad para silenciar a los medios.
¿Qué papel juegan los conflictos armados en esta problemática?
Los conflictos armados son identificados como un terreno propicio para instrumentalizar la seguridad nacional con el fin de controlar la información. Gobiernos restringen el acceso a zonas de guerra y limitan la cobertura mediática bajo pretextos de protección militar o unidad nacional.
¿Cuál es el impacto del abuso del concepto de seguridad nacional en las democracias?
Aun en democracias, se observa un uso indebido del concepto de seguridad nacional que debilita las garantías para la libertad de prensa. Ejemplos incluyen sanciones más severas contra periodistas y el uso de leyes antiterroristas para silenciar críticas.