El Gobierno español ha aprobado la adjudicación de 19 millones de euros para impulsar la investigación en semiconductores y el desarrollo de chips cuánticos. Esta iniciativa se enmarca dentro de las actividades de la Empresa Común de Chips (Chips JU), un organismo creado por la Unión Europea con el fin de fortalecer la industria europea de semiconductores.
Por cada euro que aporta la Administración española, la Comisión Europea iguala esa cantidad. Además, las empresas privadas también realizan contribuciones, lo que permitirá movilizar más de 60 millones de euros a través de estos programas.
Inversiones significativas en I+D
Las adjudicaciones anunciadas complementan otras iniciativas previamente aprobadas bajo el paraguas de Chips JU. Entre ellas se destaca la Línea Piloto de Fotónica Integrada, que requirió una inversión pública superior a los 66,5 millones de euros, generando un impacto económico en el territorio español que supera los 133 millones de euros. También se encuentra la convocatoria para Centros de Competencia, que recibió una subvención de 8 millones de euros.
Estas acciones son consideradas esenciales para asegurar la soberanía tecnológica tanto en España como en Europa respecto a los chips. Además, buscan fortalecer el ecosistema industrial, especialmente orientado hacia las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), garantizando así un alto retorno de los fondos europeos destinados a España.
Aportaciones específicas para chips cuánticos
En detalle, se han asignado 6,5 millones de euros para financiar la participación española en cinco Líneas Piloto Cuánticas, cuyo objetivo principal es fomentar el desarrollo de chips cuánticos. La Chips JU contribuirá con aproximadamente 8 millones adicionales, mientras que las empresas participantes aportarán alrededor de 1,5 millones, sumando un total aproximado de 16 millones de euros destinados a este sector en el país.
Afrontar los desafíos actuales en tecnología cuántica es crucial, ya que fabricar estos chips resulta extremadamente complejo y costoso. Las líneas piloto están diseñadas para probar y validar procesos productivos que aseguren que los chips sean fiables y reproducibles, minimizando así su tasa de fallos. El objetivo final es permitir que Europa pueda comercializar estos dispositivos avanzados.
Ecosistema inclusivo para proyectos innovadores
Las líneas piloto tendrán acceso abierto, lo que significa que startups, PYMEs, universidades y grandes empresas europeas podrán beneficiarse del uso compartido. Entre las entidades beneficiarias se encuentran organismos de investigación y diversas empresas españolas.