Los equipos de la Secretaría General de Inclusión (SGI), el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) han llevado a cabo una reunión con el objetivo de fomentar la inserción sociolaboral de las personas que reciben el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Esta colaboración marca el inicio de un proyecto piloto destinado a mejorar la empleabilidad en los hogares que perciben esta prestación. Se trata de un esfuerzo conjunto por parte de diversas instituciones para abordar las necesidades específicas de este colectivo.
Reconocimiento del colectivo prioritario
La iniciativa forma parte del Plan Anual para el Fomento del Empleo Digno 2026, que reconoce por primera vez a las personas beneficiarias del IMV como un grupo prioritario. Este plan enfatiza la importancia de implementar políticas que faciliten su integración en el mercado laboral.
Los equipos involucrados están trabajando actualmente en la interoperabilidad de datos y continuarán realizando reuniones de coordinación. Su propósito es definir claramente la población objetivo y diagnosticar sus necesidades específicas, lo que permitirá desarrollar estrategias efectivas para su inclusión laboral.