Las restricciones impuestas por Israel a la ayuda humanitaria para los palestinos son consideradas una violación del derecho internacional, según un grupo de expertos de la ONU. Estas medidas dificultan la operación de organizaciones que brindan asistencia vital en Gaza, exacerbando las condiciones de vida de una población ya devastada. El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha condenado la entrada ilegal de autoridades israelíes en instalaciones sanitarias de la ONU y ha expresado su preocupación por el cierre temporal de estas instalaciones, que son cruciales para cientos de pacientes refugiados palestinos. Los expertos advierten que estas acciones representan un ataque sistemático contra las operaciones humanitarias y podrían llevar a un genocidio sin testigos en Gaza, donde las condiciones son cada vez más críticas debido a la falta de acceso a servicios básicos y ayuda humanitaria.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha expresado su condena ante la reciente incursión ilegal de las autoridades israelíes en el Centro de Salud de la Agencia para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Jerusalén. Este incidente, que tuvo lugar el 12 de enero, incluye la orden de cierre temporal del establecimiento, que diariamente atiende a cientos de refugiados palestinos y representa para muchos su única opción para acceder a atención primaria.
La acción sigue a la incautación israelí del complejo de la UNRWA en Sheikh Jarrah, así como a la aprobación por parte de la Knesset de una ley destinada a poner fin a las operaciones de esta agencia en el territorio israelí. Guterres ya había manifestado su preocupación al primer ministro israelí el 8 de enero y había informado sobre estos acontecimientos a otros altos funcionarios de la ONU.
Guterres también ha mostrado gran inquietud por los informes que indican que las empresas de servicios públicos están a punto de interrumpir el suministro de electricidad y agua a varias instalaciones de la UNRWA en Jerusalén Oriental ocupada. El Secretario General lamentó que las acciones adoptadas por Israel sean incompatibles con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluyendo la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas.
Estas medidas son consideradas como una violación de la inviolabilidad de las instalaciones de la ONU y un obstáculo para cumplir con el mandato claro establecido por la Asamblea General para garantizar la continuidad operativa de la UNRWA en el Territorio Palestino Ocupado.
Un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU ha declarado que las restricciones impuestas por Israel sobre diversas organizaciones humanitarias representan una violación grave del derecho internacional. En una declaración conjunta, señalaron que al bloquear estas ayudas se agravan las condiciones que amenazan las vidas palestinas y se incrementa la responsabilidad penal potencial para los líderes israelíes.
"Prohibir que organizaciones humanitarias operen en Gaza marca un nuevo capítulo en una política que hace insostenible la vida para una población ya devastada", afirmaron los expertos. Además, advirtieron que esta estrategia podría llevar a privaciones crónicas entre los palestinos, poniendo en riesgo su supervivencia como grupo y violando convenios internacionales contra el genocidio.
Los expertos han subrayado que esta normativa no es un acto aislado, sino parte integral de un ataque sistemático contra las operaciones humanitarias en los territorios ocupados. Detallaron cómo los habitantes de Gaza enfrentan graves crisis debido al invierno, inseguridad alimentaria y colapso en sistemas esenciales como salud y educación.
Añadieron que este castigo colectivo va acompañado por ataques continuos contra personal humanitario y obstrucciones a convoyes de ayuda. Desde octubre pasado, se han reportado más de 500 trabajadores humanitarios muertos y al menos 1500 profesionales sanitarios afectados por acciones violentas.
"Estamos entrando en una nueva fase donde Israel parece haber alcanzado un nivel alarmante", afirmaron los expertos, refiriéndose a asesinatos y expulsiones sistemáticas de periodistas. Esta realidad ha permitido que se cometan "atrocidades sin supervisión pública", mientras muchas organizaciones humanitarias están paralizadas o han sido expulsadas del área.
A principios de diciembre, solo se lograron entregar 14.600 tiendas para 85.000 personas necesitadas, dejando a 1.3 millones sin refugio adecuado durante el invierno. Los expertos enfatizaron: "No hay palabras suficientes para describir lo que está sucediendo en Gaza", reiterando que Israel carece del derecho legal para bloquear ayuda humanitaria o imponer requisitos coercitivos sobre estas organizaciones.
Bajo este contexto crítico, instaron a todos los Estados con influencia a garantizar inmediatamente el acceso incondicional a ayuda humanitaria en Gaza. Consideran inaceptable que un Estado acusado de crímenes internacionales mantenga bloqueos sobre asistencia vital en territorio ocupado.
A su vez, advirtieron sobre posibles responsabilidades legales para otros líderes estatales si no actúan para prevenir futuros actos genocidas. Poner fin a esta ocupación ilegal es esencial para alcanzar una paz duradera; es fundamental eliminar obstáculos al acceso humanitario y asegurar corredores seguros supervisados por la ONU.
*Los expertos mencionados forman parte del sistema conocido como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Estos procedimientos son mecanismos independientes encargados del monitoreo y análisis del estado actual de los derechos humanos globalmente.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 500+ | Trabajadores humanitarios asesinados |
| 1500+ | Trabajadores de la salud asesinados |
| 37 | ONG internacionales prohibidas de operar en Gaza y Cisjordania |
| 14,600 | Tienda de campaña entregadas para 85,000 personas |
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha condenado la entrada ilegal de las autoridades israelíes en un Centro de Salud de la UNRWA y la orden de su cierre temporal, resaltando que se trata de una propiedad de la ONU que atiende a cientos de pacientes refugiados palestinos diariamente.
Guterres expresó gran inquietud por la posibilidad de que las empresas de servicios públicos suspendan el suministro de electricidad y agua a varias instalaciones de la UNRWA en Jerusalén Oriental ocupada.
Un grupo de expertos de la ONU ha afirmado que las restricciones impuestas por Israel son una violación flagrante del derecho internacional, empeorando las condiciones que ponen en peligro la vida de los palestinos y aumentando la responsabilidad penal de los gobernantes israelíes.
Los expertos han declarado que estas medidas crean condiciones que obligan a los palestinos a sufrir privaciones crónicas, amenazando su supervivencia como grupo y violando convenciones internacionales relacionadas con el genocidio.
Israel anunció una nueva medida que prohíbe a 37 ONG internacionales operar en Gaza y Cisjordania, otorgando poderes discrecionales a las autoridades israelíes para denegar el estatus a esas agencias bajo ciertas condiciones.
Los expertos instaron a los Estados, especialmente aquellos con influencia, a garantizar la entrada incondicional de ayuda humanitaria en Gaza, enfatizando que es inaceptable que un Estado acusado de crímenes internacionales bloquee el acceso a ayuda vital en territorio ocupado.