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España cae al puesto 29 en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa por el deterioro del periodismo

Redacción | Lunes 04 de mayo de 2026

España ha caído seis posiciones en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras, situándose en el puesto 29 con una puntuación de 75,42 puntos. Este descenso se atribuye al deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo, incluyendo la precariedad laboral, el "lawfare" contra periodistas, la politización de los medios y un aumento en la violencia hacia los profesionales, especialmente mujeres. Los indicadores económicos y legales también han mostrado un empeoramiento significativo, reflejando una crisis estructural en el sector mediático español. La creciente desconfianza social hacia el periodismo y el auge del acoso digital son preocupaciones adicionales que afectan a la libertad de información en el país.



España ha caído seis posiciones en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026, alcanzando el puesto 29, según el último informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF). Este descenso se atribuye a un deterioro generalizado en las condiciones para ejercer el periodismo, que incluye el agravamiento de la salud económica del sector, la precariedad laboral, el uso del “lawfare” contra periodistas, la politización de los medios —incluidos los públicos— y un aumento alarmante de la violencia hacia los profesionales de los medios, especialmente contra las mujeres.

Con una puntuación global de 75,42 puntos (una caída de 1,93 puntos respecto al año anterior), España se aleja del puesto 23 que ocupaba en 2025. Este retroceso refleja una deterioración en todos los indicadores analizados.

Factores del descenso

El principal factor detrás de esta caída es el deterioro del marco legal, junto con el debilitamiento estructural del indicador económico. Además, la polarización política ha impactado negativamente en el contexto sociocultural y ha contribuido al aumento de la hostilidad hacia los periodistas, afectando también su seguridad.

El indicador político ha descendido hasta 71,25 puntos, cayendo dos posiciones hasta situarse en el puesto 28. Este cambio refleja un entorno cada vez más polarizado que ha llevado a una politización creciente de los medios. La línea entre información y opinión se difumina, lo que debilita los estándares profesionales.

Crisis económica y precariedad laboral

Por otro lado, el indicador económico ha sufrido uno de los descensos más drásticos, alcanzando 55,67 puntos, lo que coloca a España en el puesto 40. Esta situación evidencia una fragilidad estructural preocupante, ya que muchos periodistas enfrentan dificultades para obtener salarios dignos mientras que los modelos de negocio son desafiados por plataformas digitales.

A esto se suma una alta concentración del sector mediático y una dependencia significativa de financiación externa, incluida la publicidad institucional. Esta realidad compromete tanto la sostenibilidad como la independencia editorial de los medios españoles.

Dificultades legales y presión judicial

A pesar de mantener una posición relativamente favorable en términos legales, este indicador ha experimentado un notable descenso. Ha caído nueve posiciones hasta situarse en el puesto 26 con 80,58 puntos. Este deterioro se debe principalmente al aumento de acciones judiciales abusivas contra periodistas (SLAPPs), utilizadas como herramientas intimidatorias.

Además, persiste la incapacidad del Gobierno para avanzar en reformas cruciales que incluyan la derogación de aspectos controvertidos de la “Ley Mordaza”. Aunque existe un compromiso con el Reglamento Europeo sobre Libertad de los Medios (EMFA), su implementación sigue siendo insuficiente.

Cambio sociocultural y violencia contra periodistas

El contexto sociocultural también presenta un panorama desalentador. El indicador correspondiente ha descendido hasta 79,04 puntos, reflejando una creciente desconfianza hacia el periodismo. La sociedad española tradicionalmente había ofrecido un ambiente relativamente abierto; sin embargo, ahora enfrenta una mayor crispación social debido a la politización del debate público.

En cuanto a la seguridad de los periodistas, aunque este indicador sigue siendo el mejor valorado con 90,55 puntos, ha caído siete posiciones hasta el puesto 35. Esto confirma un aumento significativo en la hostilidad hacia estos profesionales. Se observa especialmente un incremento del acoso y ciberviolencia dirigido principalmente contra mujeres periodistas.

La situación es alarmante: activistas extremistas han comenzado a presentarse como periodistas e interfieren en las coberturas informativas. Esto no solo afecta su trabajo profesional sino que también amplifica un clima generalizado de intimidación.

La noticia en cifras

Año Posición Puntuación
2025 23 77,35
2026 29 75,42
- 28 (Indicador Político) 71,25
- 40 (Indicador Económico) 55,67
- 26 (Marco Legal) 80,58
- 27 (Contexto Sociocultural) 79,04
- 35 (Seguridad de los Periodistas) 90,55

Preguntas sobre la noticia

¿Cuál es la posición actual de España en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF?

España ha descendido hasta el puesto 29 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), cayendo seis posiciones respecto al año anterior.

¿Qué factores han contribuido a este descenso en la clasificación?

El descenso se debe al agravamiento de la salud económica del sector, precariedad laboral, "lawfare" contra periodistas, politización de los medios y aumento de la violencia contra profesionales de los medios, especialmente mujeres.

Cómo afecta la polarización política a los medios en España?

La creciente polarización ha llevado a una politización de los medios, debilitando los estándares profesionales y mermando la credibilidad del ecosistema mediático.

Qué problemas enfrenta el sector económico del periodismo en España?

El sector se enfrenta a una precariedad laboral crónica, dificultades para acceder a salarios dignos y un modelo de negocio afectado por la competencia de plataformas digitales.

Qué está ocurriendo con el marco legal que afecta a los periodistas?

Se ha observado un aumento en las acciones judiciales abusivas contra periodistas, lo que erosiona la libertad de información y fomenta la autocensura. Además, hay demoras legislativas en reformas clave como la derogación de aspectos controvertidos de la “Ley Mordaza”.

Cómo ha cambiado el contexto sociocultural para el periodismo en España?

El contexto sociocultural ha visto un aumento en la desconfianza y hostilidad hacia el periodismo, lo que debilita su función democrática y contribuye a un clima más crispado socialmente.

Qué desafíos enfrentan los periodistas en términos de seguridad?

Aunque el indicador de seguridad es el mejor valorado, ha habido un aumento del acoso y violencia digital hacia los periodistas, especialmente contra las mujeres, amplificado por actores políticos y dinámicas de polarización.

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