El Consejo de Derechos Humanos de la ONU advierte sobre el riesgo de una nueva violencia genocida en Sudán, tras un alarmante aumento de asesinatos de civiles. En 2025, al menos 11.300 civiles fueron asesinados, casi el triple que en 2024. La guerra entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido ha desencadenado violaciones sistemáticas de derechos humanos, incluyendo el uso de cuerpos de mujeres como armas para aterrorizar a comunidades. La situación en El Fasher presenta características claras de genocidio, con matanzas masivas y condiciones de vida impuestas para provocar la destrucción de comunidades enteras. Sin medidas urgentes, el riesgo de genocidio sigue siendo grave y continuo.
Casi tres años de conflicto armado en Sudán han dejado un rastro de asesinatos, violaciones y otras violaciones graves de derechos humanos. En este contexto, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha alertado sobre el riesgo inminente de que la violencia genocida se expanda aún más. Este tema fue central en la primera sesión del año del Consejo, celebrada en Ginebra.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, junto al presidente de la Misión Internacional Independiente de Investigación para Sudán, Mohamed Chande Othman, presentaron sus preocupaciones ante los Estados miembros sobre la situación crítica que enfrenta el país.
Türk compartió su último informe, describiendo lo que calificó como "otro capítulo en la crónica de la crueldad". A medida que los enfrentamientos se intensifican, las violaciones a los derechos humanos por parte de todas las facciones han aumentado considerablemente, mientras que la rendición de cuentas sigue siendo prácticamente inexistente.
Según datos recopilados por su oficina, se ha registrado un incremento alarmante en los asesinatos de civiles: más del doble y medio en 2025 comparado con el año anterior. Al menos 11.300 civiles perdieron la vida el año pasado, casi tres veces más que en 2024, mientras que miles permanecen desaparecidos o no identificados.
Tanto las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) como las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) continúan utilizando explosivos en áreas densamente pobladas sin previo aviso, demostrando un "total desprecio por la vida humana", según Türk. Escuelas, hospitales y mercados han sido blanco de ataques indiscriminados.
El Alto Comisionado también destacó que "los cuerpos de las mujeres y niñas sudanesas se han utilizado como arma para aterrorizar a las comunidades". En 2025, se identificaron más de 500 víctimas de violencia sexual, incluyendo casos de violación colectiva y tortura sexual, algunos con resultados fatales. Türk relató haber escuchado testimonios desgarradores durante su visita a Sudán a principios del año.
La toma del campamento Zamzam en Darfur del Norte por parte de las RSF en abril y su ofensiva posterior en El Fasher desencadenaron una masacre que cobró miles de vidas, constituyendo crímenes de guerra y posibles crímenes contra la humanidad. Türk recordó que pese a sus advertencias sobre los riesgos inminentes para la ciudad, no se pudo prevenir esta tragedia.
"A medida que el epicentro del conflicto se desplaza hacia Kordofán, estoy extremadamente preocupado por la posibilidad de que estos crímenes se repitan", advirtió Türk. La situación ya muestra una escalada preocupante con ataques aéreos y bloqueos tanto por parte de las RSF como las SAF, afectando incluso convoyes humanitarios y causando casi 600 bajas civiles desde principios del año.
La misión internacional publicó recientemente su informe donde Othman advirtió sobre el riesgo persistente de una nueva violencia genocida mientras dure el conflicto. La situación alrededor de El Fasher presenta características claras de genocidio perpetrado por las RSF contra comunidades específicas como los zaghawa y fur.
Othman documentó asesinatos sistemáticos en toda la ciudad sitiada durante más de un año. Un episodio particularmente sangriento ocurrió en el hospital El-Saudi, donde más de 460 personas fueron asesinadas. "Vídeos grabados por los perpetradores muestran ejecuciones acompañadas de insultos étnicos", agregó Othman.
"Los sobrevivientes relatan declaraciones como: ‘¿Hay algún zaghawa entre vosotros? Si encontramos zaghawa, los mataremos a todos’”, enfatizó Othman. Los crímenes ocurridos reflejan una escalada continua y un patrón alarmante que podría extenderse aún más hacia Kordofán si no se implementan medidas urgentes para proteger a la población civil.
"Sin protección urgente y una rendición de cuentas creíble, el riesgo de una nueva violencia genocida sigue siendo grave y continuo", concluyó Othman.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 11,300 | Número de civiles muertos en 2025 |
| 3 | El número de veces que aumentaron los asesinatos de civiles en 2025 en comparación con 2024 |
| 500 | Víctimas de violencia sexual identificadas en 2025 |
| 460 | Número de personas asesinadas en el hospital El-Saudi durante la masacre en El Fasher |
| 600 | Civiles heridos o muertos por ataques desde principios de año en Kordofán y más allá |
La situación en Sudán es crítica, con un aumento significativo en los asesinatos de civiles y otras violaciones de derechos humanos. Se ha documentado que al menos 11,300 civiles murieron el año pasado, casi el triple que en 2024, y miles siguen desaparecidos.
Se han reportado asesinatos, violaciones y otras violaciones graves de derechos humanos. Las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) utilizan explosivos en áreas densamente pobladas sin previo aviso, mostrando un desprecio total por la vida humana.
Los cuerpos de mujeres y niñas están siendo utilizados como armas para aterrorizar a las comunidades. Se identificaron más de 500 víctimas de violencia sexual en 2025, incluyendo violación y tortura sexual.
El Consejo advirtió sobre el riesgo continuo de una nueva violencia genocida, especialmente en El Fasher, donde se observan características claras de genocidio contra las comunidades zaghawa y fur. Esto incluye matanzas masivas y condiciones impuestas para provocar su destrucción física.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha instado a una rendición de cuentas creíble y protección urgente para prevenir una mayor escalada de violencia genocida.