El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió sobre el caos mundial y la necesidad urgente de defender el multilateralismo en su último discurso ante la Asamblea General. Destacó un diagnóstico sombrío que incluye conflictos armados, desigualdad extrema y una creciente fragmentación geopolítica. Guterres propuso tres prioridades: proteger la Carta de la ONU y el derecho internacional, promover la paz con justicia y construir unidad frente a la polarización. También subrayó la crisis financiera de la ONU debido a impagos de algunos Estados miembros y enfatizó la importancia de reformas profundas en las instituciones internacionales para abordar los desafíos actuales.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, presentó un diagnóstico alarmante sobre el estado del mundo en su último discurso ante la Asamblea General. En un contexto marcado por el caos y las amenazas al multilateralismo, Guterres instó a los Estados miembros a defender la Carta de la ONU y el derecho internacional.
Durante su intervención, el líder de la organización global describió una realidad global plagada de conflictos armados, desigualdad extrema e impunidad, así como una creciente fragmentación geopolítica.
“Estamos en un mundo lleno de conflictos, impunidad y desigualdad”, advirtió Guterres, quien subrayó el debilitamiento de la cooperación internacional y las instituciones diseñadas para mantener la paz y estabilidad. Aseguró que se comprometerá a hacer que cada día de 2026 sea significativo, reafirmando su dedicación a fomentar un orden internacional basado en reglas. “Algunos quieren poner la cooperación internacional en cuidados intensivos. No nos rendiremos”, enfatizó.
Guterres delineó tres prioridades fundamentales que deben guiar la acción internacional durante este año:
A pesar del panorama turbulento, Guterres destacó que la ONU ha logrado posicionarse en debates cruciales como la gobernanza de la inteligencia artificial y el financiamiento al desarrollo. Anunció que se lanzará un Panel Científico Independiente sobre Inteligencia Artificial y se presentarán nuevas propuestas para medir el progreso más allá del PIB.
El Secretario General también hizo hincapié en que las reformas profundas son necesarias dentro de las instituciones internacionales. “Los problemas de 1945 no resolverán los desafíos actuales”, afirmó, insistiendo en que las estructuras existentes deben reflejar mejor el peso creciente de las economías emergentes.
Guterres abordó además la crisis financiera que enfrenta la Organización, calificando como “totalmente insostenible” el impago de cuotas por parte de algunos Estados miembros. Advirtió sobre el riesgo inminente de un colapso presupuestario si esta situación no se corrige.
Cerrando su discurso con un mensaje contundente, Guterres apeló al sentido fundacional de la ONU: “Lo que está en juego es crucial y el tiempo apremia”. Recordó que la ONU representa una promesa viva para resolver problemas colectivos entre naciones. “No renunciemos nunca a esa promesa”, concluyó.
António Guterres describe un momento de caos global, con conflictos armados, desigualdad extrema, impunidad y una creciente fragmentación geopolítica. Urge a los Estados a defender el derecho internacional y la paz con justicia.
Las tres prioridades son: 1) Defensa plena de la Carta de la ONU y del derecho internacional; 2) Paz con justicia, tanto entre países como con la naturaleza; y 3) Construcción de unidad frente a la polarización social.
Guterres pide acceso humanitario sin restricciones en Gaza, un final justo para la guerra en Ucrania y un alto el fuego inmediato en Sudán, enfatizando que la paz debe incluir justicia y dignidad.
Asegura que un mundo en "caos climático" no puede ser un mundo en paz y aboga por acelerar la reducción de emisiones y garantizar financiamiento climático para países vulnerables.
Guterres califica como "totalmente insostenible" la falta de pago de cuotas por parte de algunos Estados miembros, advirtiendo sobre el riesgo de un colapso presupuestario si no se corrige esta situación.