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Los redactores de "Le Monde "advierten que la entrada de Prisa y Lagardere en el grupo “no es un cheque en blanco”

miércoles 22 de octubre de 2014, 12:37h
La Sociedad de Redactores de “Le Monde” (SRM) dio el visto bueno al plan de recapitalización del diario francés, que contemplaba una inyección de capital de 25 millones de euros por parte del grupo español, otros 25 por parte del grupo Lagardere, con un 63% de los votos a favor. No obstante advierten del peligro de penalizar a los trabajadores y preguntan en qué se empleará el dinero aportado.
Tal y como informamos desde “Gaceta de Prensa”, a última hora de la tarde del 8 de marzo, la Sociedad de Redactores de “Le Monde”, (SRM), que cuenta con dos de los 18 miembros del consejo de vigilancia de la empresa, aprobaba el plan de recapitalización del diario vespertino francés con un 63% de los votos a favor.

Este plan supone la entrada de Prisa en el grupo con una inyección de capital que asciende a los 25 millones de euros, según confirmó el grupo esta semana. Con esta participación, el grupo español se hará con un 14% del grupo francés que posee además varias revistas en el país vecino así como publicaciones de carácter regional. El otro accionista mayoritario será el francés Lagardere, que también van a canjear sus respectivas participaciones en los diarios del "Midi" por títulos de Monde S.A. En el documento se encuentran las especificaciones de la operación, incluido un derecho de salida que podría ejercerse por ambas partes La intención es que "Le Monde” pueda ingresar entre 55 y 65 millones de euros, y superar la crisis que viene sosteniendo en los últimos años.

No obstante, desde la propia Sociedad de Redactores hay cierta incertidumbre por la operación, y así lo han hecho público en un documento remitido por sus representantes. De entrada, a la espera de nuevos proyectos, todavía desconocidos, sólo 3 millones de euros se consagrarán al relanzamiento del periódico, en crisis, y en este sentido, recuerdan que la recapitalización aceptada puede percibirse como el signo de un fracaso de la dirección”.

“No puede perdurar una situación provocada por el equipo directivo, penalizando a los trabajadores”; adierten. “La nueva recapitalización no es un cheque en blanco. Y el equipo directivo no debiera engañarse sobre el significado de nuestra aprobación. ¿Para qué servirá el dinero que aportarán los nuevos socios? ¿Tiene la dirección algún plan de desarrollo; o se dispone, simplemente, a tapar agujeros, con dinero fresco?”.

El lenguaje utilizado por la Sociedad de Redactores en su polémico comunicado, hecho público al final de una tormentosa asamblea del personal, destaca por su violencia, dejando al descubierto tensiones crecientes contra el equipo directivo, en general, y contra el dúo formado por el director general, Jean-Marie Colombani, y el presidente del directorio, Alain Minc.

La operación vuelve a reavivar los enfrentamientos derivados tras la carta de dimisión del jefe de redacción del periódico, Edwy Plenel, ligado a sus filas desde hace una década. El periodista manifestó mediante un comunicado que ‘después de 10 años dedicado a la división editorial de nuestra comunidad, quería volver a los placeres simples del periodismo y la escritura’, y que a pesar de la petición del rotativo para que no cese el cargo, su decisión era firme. A este respecto, el nuevo director Gérard Courtois, señaló que se debía a "una divergencia de apreciación sobre la forma de recuperar las ventas", ya que quería que el periódico dejara de ser un vespertino y saliera a la venta por la mañana como el resto de los diarios.

Apoyado por Minc, un financiero influyente, Colombani precipitó la caída de Plenel (antiguo trostkista, temido por la redacción). Según informa el periódico “ABC”, Plenel denuncia la entrada en el capital de la empresa de un constructor de armamentos, que ya es el primer editor de libros de Francia y aspira a convertirse en accionista de referencia de un periódico que promete “reinventarse” en seis meses.

A mediados de los noventa, Plenel y el presidente Jean-Marie Colombani emprendieron un proceso de modernización con éxito en el convirtieron el rotativo francés en punto de referencia para la élite política y literaria. Sin embargo el descenso de las ventas en los últimos meses, críticas editoriales, y una crisis en el sector de la prensa francesa, provocó una grave crisis en sus filas. Courtois consideró que durante los últimos años la imagen de la publicación se había deteriorado, y manifestó que debe "mostrarse tan sólido y competente como sea posible en el análisis y la puesta en perspectiva".

“Le Monde”es el primer diario de Francia, con una tirada diaria superior a los 450.000 ejemplares, por delante de “Le Figaro”, aunque en los últimos quince meses ha perdido más de 17.000 lectores diarios En un intento de reflotar las ventas, lanzó recientemente un suplemento de fin de semana, “Le Monde2”, que no consiguió los resultados esperados.

La próxima semana se convocará una reunión de los 18 miembros del consejo de vigilancia del rotativo galo.
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