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Matías Prats Cañete recibe el “Premio Júbilo 2004” de prensa, radio y televisión, a titulo póstumo

miércoles 22 de octubre de 2014, 12:37h
El periodista recibe el galardón a título póstumo y será recogido por su hijo
El periodista recibe el galardón a título póstumo y será recogido por su hijo
El periodista Matías Prats Cañete, ha sido galardonado a título póstumo, con este galardón que recogerá su nieto y también periodista Matías Prats Chacón. El Jurado ha valorado su ‘magnífica carrera profesional, que desempeñó con una extraordinaria maestría, y que le convirtió en el cronista por excelencia de la radio y televisión’. La entrega premios tendrá lugar el próximo 1 de Diciembre y acudirá una selecta representación de los medios y la sociedad española
En su sexta Edición, el Jurado de los Premios Júbilo 2004, ha considerado galardonar, a título póstumo, a Matías Prats Cañete en la modalidad de Prensa, Radio y Televisión. Un prestigioso galardón con el que el jurado ‘pretende homenajear su magnífica carrera profesional, que desempeñó con una extraordinaria maestría, y que le convirtió en el cronista por excelencia de la radio y televisión’, según confirman sus responsables.

Matías Prats falleció el pasado 8 de septiembre víctima de una grave enfermedad renal. Periodista, locutor y voz del No-Do, de él se dijo que ‘inventó la televisión cuando aún no se había inventado la radio’, ya que nació 13 años antes de que empezasen las primeras retransmisiones regulares en las ondas. Fue en 1913, cuando este genio radiofónico nacía en Villa del Río, un 4 de diciembre. Hijo de una familia modesta, a los 14 años ingresó en el Instituto de Málaga, donde realizó los estudios de Bachillerato, para posteriormente graduarse como perito en la Escuela Industrial. No fue hasta 1949 cuando lo hiciese como periodista en la Escuela Oficial de Periodismo, título que sumó a los ya obtenidos como técnico de programación en radio y técnico de programación en televisión.

Su vocación dice que surgió desde muy joven, y corría el final de la guerra, allá por 1939 cuando hizo sus primero pinitos profesionales en la emisora de Radio Nacional en Málaga, en la que ingresó tras haber superado por los pelos unas oposiciones, marcadas por la dificultad del periodista de pronunciar correctamente la zeta. Un defecto que se convirtió en virtud y seña de identidad en su carrera al cambiar esa letra por la efe en sus retransmisiones. Destacó como periodista deportivo, especialidad en la que se inició por primera vez con la retransmisión del partido de fútbol Betis-Málaga.

En 1945, y con motivo de la inauguración de las emisoras nacionales en Arganda, se trasladó a Madrid, dónde dos años después sería nombrado jefe del departamento de realización de emisoras de Radio Nacional de España (RNE) y en 1954, jefe de Emisiones.

Su característica voz le hizo posicionarse como uno de los maestros de las ondas. Retransmitió famosos goles como el de Zarra el 2 de julio de 1950 desde el estadio de Maracaná en Río de Janeiro, durante el partido España Inglaterra del Mundial de Fútbol de Brasil o del gol de Marcelino en el Bernabéu en 1966, en el partido de fútbol España-URSS de la Copa de Europa de Naciones. Además ha puesto voz a todas las finales de Copa de Europa de Clubes en la que participó el Real Madrid.

Alcanzó la fama como periodista taurino, del que siempre fue figura del arte de cuchares a través de las ondas. La primera corrida que retransmitió la toreaban en Málaga los diestros Nicanor Villalta, Vicente Barrera y Domingo Ortega, y también fue quien le hizo la última entrevista radiofónica a Manolete antes de su muerte. De 1947 a 1971 fue redactor-locutor del No-Do (Noticiarios y Documentales Cinematográficos), donde llegó a ser director en 1974, en sustitución de Rogelio Díez Alonso, dónde permanecería hasta 1976. Además de radio, trabajó en Televisión Española desde los comienzos, tanto en retransmisiones deportivas como taurinas.

En 1974 dejó de retransmitir en RTVE y pasó a la asesoría técnica de la dirección general, aunque siguió realizando algunos trabajos en la radio, sobre todo para Hispanoamérica. En 1981, a petición de Eduardo Sotillos, volvió para retransmitir la Copa de Europa, y en 1982 colaboró en la retransmisión de los partidos del Mundial de Fútbol, que se celebró en España. Oficialmente se jubiló de RNE en 1985.

Sus incursiones políticas le llevaron a ser elegido procurador en Cortes en representación del tercio familiar por la provincia de Córdoba en la décima legislatura de las Cortes Orgánicas del franquismo, en 1971, además de ser miembro de las comisiones de Defensa Nacional y de Información y Turismo.

Su trayectoria profesional no ha pasado desapercibida para crítica y público. Entre otros, ha recibido el Premio Ondas en 1955 y 1965, año en que además fue nombrado periodista de honor, el premio Agustín Merelló, Micrófono de Oro otorgado en 1989 por la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión, el premio Víctor de la Serna, que en 1993 le concedió la Asociación de la Prensa de Madrid; Premio Ondas 1996, Premio Ondas extraordinario otorgado en 1999, con motivo de la conmemoración del 75 aniversario de la radio española, y Premio Toda una Vida otorgado por la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España en 2000. El 24 de noviembre de 2003 recibió el Premio Ondas de Oro con motivo de la celebración del cincuenta aniversario del galardón, por "haber llevado a la radio la máxima expresión narrativa y como voz que perdura en el recuerdo de varias generaciones de españoles".

Matías Prats estaba en posesión de las cruces de Cisneros al mérito político, Alfonso X el Sabio al mérito militar y la Medalla de Oro al mérito en el trabajo, que le fue concedida el año 1998. Sus gafas negras, y escueto bigote, así como una voz que no se sabe si inventó la radio o la radio le inventó a él, hicieron que fuese uno más en los hogares españoles. Ahora será su hijo y descendiente directo de su oficio, el también periodista Matías Prtas Chacón quien se encargue de recoger el premio en la ceremonia que se celebrará en el Hotel Meliá Castilla de Madrid el próximo 1 de diciembre.

Con los Premios Júbilo 2004, que coinciden con el sexto aniversario de la Revista Júbilo, ‘se reconoce y alienta la sensibilidad de personas, empresas e instituciones que promueven la madurez activa y la calidad de vida de los mayores’, según informa la organización.

En la Gala se darán cita los máximos representantes de la cultura, la sociedad, la política, los medios de comunicación, la empresa, la economía y el espectáculo.
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