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Balance de la Jornada “Televisión y estilos de vida juveniles. Influencias mutuas” organizada por EGEDA junto a la FAD y el Instituto de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid

Expertos analizaron la influencia que los contenidos de las series juveniles de TV y otros programas tienen en la cultura juvenil

En el acto de inauguración intervinieron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo; y el director general de la FAD, Ignacio Calderón

miércoles 22 de octubre de 2014, 12:37h
El 14 de diciembre se celebró en el Museo de la Ciudad de Madrid, la Jornada “Televisión y estilos de vida juveniles. Influencias mutuas”. En el acto de inauguración intervinieron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo; y el director general de la FAD, Ignacio Calderón. EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales), el Instituto de Adicciones - Madrid Salud y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, organizaron esta jornada para analizar cómo los programas de TV de entretenimiento juvenil se han convertido en generadores de valores y estilos de vida.



El director general de la FAD, Ignacio Calderón, destacó su preocupación, ya no sólo por los consumos de drogas propiamente dichos, sino por los factores que influyen para que existan estos consumos. En este sentido, aseguró que la influencia de la televisión y del cine en las conductas “es notable”. “Nuestra sociedad está, por tanto, influida por nuevos modelos y nuevos referentes, donde la cultura audiovisual es enormemente privilegiada”, explicó.

Por su parte, el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, subrayó la importancia del mundo audiovisual en la sociedad y su creciente poder de influencia, indicando que, desde EGEDA, se comparte el interés por analizar esa influencia de las series de TV sobre la juventud. Para él, “contribuyen a crear estilos de vida y nuevas identidades en los jóvenes”, por lo que, según planteó, “hay que proponerse mejorar los contenidos audiovisuales para obtener una influencia real sobre este grupo social”.

Por último, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, se refirió, sobre todo, a cuestionar quién es realmente el responsable de la prevención de los consumos de drogas. “Ni los poderes públicos ni las familias somos suficientes porque vivimos en un mundo audiovisual, donde tiene más influencia una serie de TV en relación con los modelos de mimetismo”, afirmó.

“Existen obligaciones para con la sociedad que están por encima de la cuenta de resultados”, agregó, ya que, según Gallardón, “hay que conseguir que los modelos de vida rechacen rotundamente el mayor riesgo que existe, como es la indiferencia ante el consumo de drogas por parte de los jóvenes”.

Para el alcalde de Madrid, “esta sociedad tiene mucho atractivo hacia todo lo prohibido, por lo que deben ser los responsables de los contenidos audiovisuales los que se responsabilicen de los mensajes que dirigen a los jóvenes”. “Si conseguimos llevar a cabo esta iniciativa y, por tanto, introducir esa inquietud y sentido de la responsabilidad a los guionistas y profesionales del mundo audiovisual, habríamos dado un paso gigante. Y ésta debe ser la principal aportación de esta jornada”, concluyó.

“La televisión como juego de identidades prestadas”
El catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, Gérard Imbert, expuso la conferencia “La televisión como juego de identidades prestadas”, en la que realizó un recorrido de la historia de la televisión en las dos últimas décadas, con el objetivo de explicar el transformismo identitario que se ha creado con motivo de esta evolución.

“Así se crea un nuevo contrato de verosimilitud que fomenta nuevas identificaciones, con situaciones que no son reales, sino exageradas, que aparecen como creíbles y que tomamos como realidad”, añadió. En este sentido, ha hecho referencia a las series juveniles como "proyecciones imaginarias".

Asimismo, expuso la idea de que, a través de las series de TV, se crean mundos posibles y comparó la TV como un juego de identidades prestadas, donde el espectador se puede identificar con otras proyecciones imaginarias de uno mismo, sin que realmente le reflejen”. Por otro lado, manifestó que “el análisis de las series tienen que tener en cuenta que la realidad distorsionada no es la realidad sociológica”.

También marcó las distintas funciones de las series juveniles actuales y sobre la identificación del espectador con los personajes. Así, destacó la función especular y de reconocimiento de las series, ya que, según él, “reflejan lo que se supone que son las realidades juveniles y lo hacen de forma narcisista”. Otra de las funciones que ha resaltado es la del aprendizaje, donde hay una hipervisibilidad.

La primera mesa redonda de la Jornada contó con las intervenciones del guionista de ‘Física y Química’, Carlos Montero; del guionista de ‘Al salir de clase’, Eduardo Zaramella; y del guionista y director de cine, Joaquín Oristrell.

Carlos Montero, habló de retroalimentación, en lugar de influencia, ya que, según él, “lo que contamos a través de las series es algo que también hemos visto u oído, por lo que, por eso, los jóvenes se sienten tan identificados”.

Por su parte el guionista de ‘Al salir de clase’, Eduardo Zaramella, se refirió en este sentido a que las series de televisión lo que provocan es un “impacto fuerte” al mismo tiempo que se trata de una retroalimentación entre las series y los jóvenes. Así, explicó que lo que se pretende es “ofrecer un retrato de la juventud del momento, pero desde su punto de vista”.

Con respecto a las drogas, Zaramella comentó que “procuramos no crear lecciones ni moralizar” ya que, para él, “no podemos expresar mediante nuestros guiones cómo tiene que actuar la sociedad”. “Hay que tratar de abordar las historias desde diferentes perspectivas, con el objetivo de generar debate”, añadió.

El guionista y director de cine, Joaquín Oristrell, destacó que “vivimos en una sociedad adicta”, por lo que considera que “la televisión y el cine influyen en la sociedad” pero, al mismo tiempo, reconoció que ahora los jóvenes tienen mucha más información y esto “les permite seleccionar y elegir”. Sin embargo, resaltó que “en la vida real, la información que reciben los jóvenes puede superar a la ficción en los mensajes”. En este sentido, según su opinión, “muchas veces la televisión por cuestión de audiencia puede llegar a ser muy irresponsable y su trascendencia debería revisarse”.

“Series y programas de entretenimiento juvenil”
“Existe la convicción unánime de que la televisión en este momento es una auténtica basura. La basura en televisión vendría ejemplificada paradigmáticamente por los programas de cotilleo; tan es así que sobre ese fondo, todo lo demás pasa como aceptable”. Esta es una de las conclusiones del primer avance de las principales líneas analíticas y resultados de una investigación acerca de las opiniones de padres y madres sobre la influencia de la televisión que fueron expuestos por Eusebio Megías, director técnico de la FAD; y Elena Rodríguez, codirectora de Sociológica Tres.

Según Megías, la televisión ya no es lo que era porque ya no se ve en familia y la presencia de la TDT e Internet han contribuido a fragmentar e individualizar de manera exponencial lo que se ve en televisión”. Para él, “tampoco hay una televisión para adolescentes ya que se pasa directamente de una programación infantil a una programación para adultos, pese a que los programadores de televisión reconocen la importancia de la captación del público adolescente”. Es decir, “se está emitiendo una televisión de adultos para adolescentes”.

Por último, Megías habló sobre el control de contenidos en TV desde la óptica de los jóvenes, los profesionales, los padres y de las propias cadenas: “Los jóvenes sobre todo piden un control de calidad (más que de contenidos), una mejora de la estética”. “Para los profesionales del sector, el control tiene que venir desde los límites y los mecanismos de control legislados, ya que más allá de esos límites, la elección de los contenidos es una cuestión de ética”, comentó. En cambio, la opinión de los padres parte de la perspectiva de que ellos no pueden controlar lo que ven los adolescentes y remiten la responsabilidad a las cadenas; éstas a su vez, dicen que ofrecen los contenidos que el público demanda.

Con respecto a la educación “como elemento importante en este tipo de discursos”, afirmó que existe un consenso en cuanto a que las series inculcan valores negativos y en cuanto a que no se puede ver la TV como un entretenimiento, ya que contrarresta la labor educativa de padres y madres”.

“Televisión y estilos de vida juveniles. Influencias mutuas”

La Jornada “Televisión y estilos de vida juveniles. Influencias mutuas”, organizada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), el Instituto de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid y la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), pretende analizar los valores dominantes y los estilos de vida que reflejan los programas de TV de entretenimiento juvenil. El objetivo es ofrecer un espacio de reflexión acerca de la influencia que los contenidos mostrados por las diversas series juveniles de TV y otros programas tienen en la cultura juvenil, estudiando en qué medida los personajes que los protagonizan se configuran como referentes identitarios.

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