Actualidad

RSF advierte sobre el aumento de deepfakes que amenazan a periodistas, especialmente mujeres

Redacción | Sábado 21 de febrero de 2026

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha alertado sobre el creciente uso de deepfakes como herramienta de desinformación que afecta especialmente a periodistas, con un alarmante 74% de las víctimas siendo mujeres. El caso de Cristina Caicedo Smit, quien fue objeto de un deepfake que distorsionó su imagen y voz para atacar figuras políticas, ilustra esta amenaza. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, se registraron 100 casos en 27 países. Los deepfakes no solo manipulan la percepción pública, sino que también generan un impacto directo en la vida profesional de los periodistas, quienes enfrentan acoso y confusión entre sus audiencias. La impunidad en estos delitos es alta, dificultando la justicia para las víctimas.



“No pensaba que me convertiría en objetivo”. Cristina Caicedo Smit, periodista especializada en libertad de prensa para el medio internacional estadounidense Voice of America (VOA), se encontró con una alarmante realidad en febrero de 2025: su voz e imagen habían sido manipuladas en un deepfake. Dos vídeos, que circularon en la plataforma X, reproducían con precisión su voz y gestos, donde la falsa representación de la periodista atacaba a Donald Trump y Elon Musk, entonces al frente del Departamento de Eficacia Gubernamental de Estados Unidos. En estos vídeos, defendía vehementemente a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), una institución bajo constante ataque por parte de la administración Trump antes de ser desmantelada. Este caso no es aislado; según Reporteros Sin Fronteras (RSF), entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, se registraron 100 periodistas afectados por al menos un deepfake en 27 países.

Herramientas de manipulación eficaces

El presentador portugués Pedro Benevides también fue víctima de esta técnica engañosa. Un vídeo difundido en Facebook utilizó su imagen y una voz sintética mal sincronizada para hacerle afirmar que el Gobierno portugués conspiraba con la industria farmacéutica para imponer la vacunación contra la COVID-19. A pesar de sus esfuerzos por aclarar que se trataba de un deepfake, muchos espectadores continuaron creyendo en la veracidad del contenido. “Estas personas eligen qué quieren creer”, comenta Benevides.

Otro caso notable ocurrió con el medio francés Radio France Internationale, cuyos periodistas sufrieron usurpación visual en la República Democrática del Congo en junio de 2025. Este deepfake, creado con fines políticos, fue ampliamente aceptado como auténtico y generó una gran cantidad de comentarios.

Impunidad generalizada

A pesar del aumento en los casos de deepfakes, rastrear a sus creadores sigue siendo complicado, lo que permite que muchos queden impunes. La periodista eslovaca Monika Todova, tras ser víctima de un audio falso que insinuaba fraude electoral en 2023, presentó una denuncia por difamación. Sin embargo, desde marzo de 2024, la investigación ha permanecido estancada debido a la incapacidad policial para identificar al autor, llevando al archivo del caso.

Impacto directo sobre la actividad periodística

Aparte del impacto emocional y psicológico, los periodistas enfrentan el temor real de que su imagen sea utilizada para manipular a su audiencia. La experiencia vivida por Leanne Manas, figura destacada de la cadena sudafricana South African Broadcasting Corporation (SABC), ilustra este problema. Manas ha sido objeto de numerosos deepfakes, apareciendo en anuncios falsos relacionados con productos farmacéuticos o estafas criptográficas. Las consecuencias son devastadoras: recibe hasta 50 mensajes diarios pidiendo explicaciones o reclamando indemnizaciones por daños causados por enlaces fraudulentos.

A raíz del miedo generado por los deepfakes, algunos periodistas consideran reducir su actividad profesional o incluso tomarse un descanso. Cristina Caicedo Smit dejó temporalmente sus grabaciones tras descubrir los vídeos manipulados y, al reanudar su trabajo, implementó nuevas estrategias para minimizar su exposición online y protegerse contra futuros abusos.

El 74 % de las víctimas son mujeres periodistas

Lamentablemente, las estadísticas revelan que el 74 % de las víctimas analizadas por RSF son mujeres periodistas; entre ellas, el 13 % ha sido objeto de contenidos pornográficos. Estos ataques se suman a un acoso ya estructural hacia las mujeres en el periodismo, como es el caso documentado de Rana Ayyub, quien ha sido blanco constante de campañas hostiles.

No obstante, otros casos resaltan situaciones extremas como el vivido por Julia Mengolini, fundadora del medio argentino Futurock. Fue víctima de un violento deepfake, donde se representaba una relación incestuosa con su hermano. Esta campaña fue amplificada incluso por figuras políticas como el presidente argentino Javier Milei.

Contenidos difíciles de controlar

A pesar del amplio espectro que abarcan los deepfakes, todos comparten un punto común: las redes sociales son fundamentales para su difusión. No todas las plataformas colaboran adecuadamente en la lucha contra estos contenidos engañosos; mientras algunos periodistas han visto cómo se eliminaban rápidamente sus publicaciones dañinas, otros han enfrentado obstáculos significativos para recibir atención sobre sus casos.

Aun cuando se logran eliminar los contenidos perjudiciales, estos pueden reaparecer casi instantáneamente. Pedro Benevides pensó haber erradicado completamente el vídeo que usurpaba su imagen después de reportarlo a Meta; sin embargo, equipos independientes pudieron localizarlo nuevamente con facilidad.

No obstante, existen ejemplos esperanzadores: en India, el editor jefe de India TV, Rajat Sharma, logró eliminar dos canales de YouTube que compartían contenidos usurpando su identidad mediante una solicitud ante el Tribunal Superior local.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
100 Periodistas víctimas de al menos un deepfake en 27 países entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025.
74% Porcentaje de mujeres entre las víctimas de deepfakes.
13% Porcentaje de mujeres que han sido objeto de contenidos de carácter pornográfico relacionados con deepfakes.
50 Número aproximado de mensajes diarios que recibe la periodista Leanne Manas tras ser víctima de deepfakes.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué son los deepfakes y cómo afectan a los periodistas?

Los deepfakes son contenidos manipulados que utilizan inteligencia artificial para crear vídeos o audios falsos de personas. Estos pueden afectar gravemente a los periodistas, ya que su imagen y voz pueden ser utilizadas para difundir desinformación, lo que puede dañar su reputación y credibilidad.

¿Cuál es el impacto de los deepfakes en las mujeres periodistas?

Las mujeres representan el 74% de las víctimas de deepfakes, muchas veces siendo objeto de contenidos pornográficos o campañas de ciberacoso. Esto se suma al acoso estructural que enfrentan en su trabajo diario.

¿Qué medidas se están tomando contra los deepfakes?

A pesar de la creciente preocupación, es difícil rastrear y llevar ante la justicia a los autores de deepfakes. Algunas plataformas sociales han comenzado a eliminar contenidos maliciosos, pero no todas colaboran eficazmente en esta lucha.

¿Cómo reaccionan las víctimas ante los deepfakes?

Las víctimas suelen experimentar un gran estrés y confusión. Algunos periodistas han considerado reducir su actividad profesional o cambiar sus métodos de trabajo para protegerse mejor contra futuros ataques.

¿Qué casos específicos se mencionan en la noticia?

Se mencionan varios casos, como el de Cristina Caicedo Smit, quien fue víctima de un deepfake que la mostraba haciendo declaraciones falsas; y el caso de Julia Mengolini, quien sufrió un ataque particularmente violento con un deepfake pornográfico.

TEMAS RELACIONADOS: