El informe del Reuters Institute revela que la definición de "noticia" se está ampliando en el entorno digital, sin desplazar los elementos tradicionales del periodismo. Aunque el 49% de los encuestados mantiene una visión clásica centrada en política y economía, un 26% incorpora temas como videojuegos y moda. En España, el 51% reconoce que su percepción de las noticias ha cambiado en los últimos cinco años. A pesar de estas nuevas incorporaciones, la veracidad y fuentes confiables siguen siendo esenciales para la consideración de una información como noticia. El estudio también destaca diferencias generacionales en la aceptación de nuevos formatos y temas.
La transformación en el consumo de información a través de plataformas digitales está redefiniendo lo que muchos ciudadanos consideran una “noticia”, aunque no está reemplazando los atributos tradicionales del periodismo. Esta es una de las conclusiones más destacadas del informe Changing Definitions of News in a Digital Environment: How the Public Defines News Across Six Countries, publicado en septiembre de 2026 por el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford, bajo la dirección de Tali Aharoni, Waqas Ejaz, Amy Ross Arguedas y Richard Fletcher.
El estudio revela un núcleo común y relativamente estable en la percepción pública sobre las noticias. Un 49% de los encuestados se adhiere a lo que los investigadores denominan la definición de “núcleo tradicional”, asociando las noticias principalmente con temas como política y economía, elaboradas por periodistas y expertos en medios, y presentadas en formatos como texto y vídeo largo. Por otro lado, un 26% mantiene este núcleo pero amplía su visión para incluir aspectos como videojuegos o moda, así como creadores e influencers, redes sociales, pódcast, contenido en vídeo corto, debate o sátira.
Este cambio se produce principalmente por acumulación. El informe destaca que casi todos aquellos que aceptan estos nuevos atributos continúan integrando también los elementos tradicionales en su concepción de noticia. Solo un 4% presenta una definición centrada exclusivamente en atributos ampliados, mientras que un 21% no se clasifica claramente dentro de estas categorías.
En España, el 51% de los encuestados sostiene que su idea sobre qué constituye una noticia ha evolucionado en los últimos cinco años. Este porcentaje asciende al 59% en Argentina y desciende al 17% en Japón. En el contexto español, un 46% se identifica con la definición tradicional y un 28% con la ampliada; juntos representan el 74%, cifra que coincide con el promedio del resto de los seis países analizados.
El estudio también pone de manifiesto diferencias generacionales. Aunque todas las edades tienden a conservar elementos tradicionales, los jóvenes son más propensos a incorporar nuevos temas y formatos como moda, videojuegos o pódcast. En cuanto a las fuentes principales para informarse, entre quienes dependen mayormente de plataformas —que incluyen redes sociales y pódcast—, el 38% tiene una definición ampliada frente al 25% entre quienes utilizan fuentes tradicionales. Sin embargo, un 71% de los primeros aún conserva atributos del núcleo tradicional frente al 80% de los segundos.
A pesar de estas variaciones, el informe advierte que estos datos son transversales y no establecen una relación causal directa entre el uso de plataformas digitales y la definición personal sobre lo que es una noticia.
A pesar de las diferencias temáticas y formativas, existe una expectativa común: las noticias deben fundamentarse en información precisa y verificable sobre hechos reales. En promedio, el 65% considera esencial que una noticia esté basada en datos exactos; solo un 10% cree necesario incluir opiniones personales, mientras que el 18% opina que estas pueden obstaculizar su consideración como noticia.
Las fuentes también juegan un papel crucial. Un notable 88% considera informativa la información proveniente de noticieros televisivos y radiales; además, un 87% confía en sitios web informativos y un 85% en prensa escrita. Sin embargo, esta confianza disminuye considerablemente cuando se trata de redes sociales (35%), pódcast (33%) e interfaces basadas en inteligencia artificial (26%).
A nivel global, asuntos como conflictos militares (91%), economía (91%), política (90%) y cambio climático (81%) siguen siendo considerados noticias relevantes por la mayoría. En contraste, entretenimiento (38%), celebridades (38%), moda (23%) y videojuegos (20%) tienen menor relevancia general.
Las diferencias generacionales son evidentes especialmente respecto a estos temas periféricos: entre jóvenes de 18 a 24 años, el interés por entretenimiento alcanza al 52%, comparado con solo el 31% entre mayores de 55 años.
Una conclusión clave del informe es que reconocer un contenido como noticia no siempre implica interés por consumirlo. Los usuarios pueden evitar contenidos considerados repetitivos o negativos a pesar de estar alineados con su propia definición de noticia. Por otro lado, formatos más accesibles o atractivos pueden atraer audiencias aunque susciten dudas sobre su calidad.
Finalmente, los autores concluyen que las definiciones sobre qué constituye una noticia están superponiéndose más que reemplazándose. En un ecosistema donde coexisten información periodística junto a entretenimiento y otros formatos personales, las audiencias deben realizar juicios más activos sobre lo que consideran relevante. El núcleo formado por hechos verificables y periodismo profesional persiste pero cada vez más se mezcla con nuevas formas e interpretaciones del concepto informativo.
| Categoría | Porcentaje |
|---|---|
| Encuestados con definición de núcleo tradicional | 49% |
| Encuestados que consideran su idea de noticia ha cambiado en España | 51% |
| Encuestados que consideran esencial que una noticia se base en información exacta y verificable | 65% |
| Encuestados que consideran noticia la información procedente de informativos de televisión | 88% |
La transformación del consumo informativo en plataformas digitales ha ampliado lo que parte de la ciudadanía entiende por “noticia”, sin sustituir los atributos tradicionales asociados al periodismo. La mayoría de las personas aún consideran esenciales los elementos tradicionales, aunque algunos han incorporado nuevos temas y formatos.
El 49% de los encuestados se ajusta a una definición de “núcleo tradicional” que asocia las noticias principalmente con política y economía, mientras que un 26% amplía esa definición para incluir otros temas como videojuegos o moda.
En España, el 51% de los encuestados afirma que su propia concepción de qué es noticia ha cambiado en los últimos cinco años, con un 46% manteniendo una definición tradicional y un 28% adoptando una definición ampliada.
El informe destaca que el 65% considera esencial que una noticia se base en información precisa y verificable. La veracidad sigue siendo un pilar fundamental del concepto de noticia.
Las fuentes tradicionales como televisión y radio son consideradas más confiables (88%) comparadas con redes sociales (35%) y pódcast (33%). Sin embargo, España y Argentina muestran mayor disposición a considerar noticias provenientes de redes sociales.
Los asuntos de interés público, como conflictos militares (91%), economía (91%) y política (90%), son vistos como noticias importantes. Temas como entretenimiento y celebridades tienen menor relevancia, especialmente entre generaciones mayores.
Aunque los usuarios pueden reconocer ciertos contenidos como noticias, pueden optar por no consumirlos si los perciben repetitivos o negativos. Formatos más accesibles pueden atraer a ciertos públicos pero plantean dudas sobre la calidad.