La Secretaría de Estado de Comunicación ha respaldado la posición de CLABE sobre la medición de audiencias digitales en España, en un contexto donde se está definiendo un nuevo sistema de medición. En un documento dirigido a la AIMC, se destacan las preocupaciones sobre la equiparación de métricas entre contenidos editoriales y consumos en redes sociales, advirtiendo que esto podría generar "ruido estadístico" y dificultar decisiones informadas. Además, se enfatiza la distinción entre audiencia e impacto comunicativo, sugiriendo que el volumen de audiencia no garantiza eficacia comunicativa. Este respaldo llega en un momento clave para el sector mediático español, mientras se trabaja en el nuevo modelo de medición digital.
La Secretaría de Estado de Comunicación ha hecho llegar a la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) un documento que respalda los argumentos presentados por CLABE en relación con el futuro sistema de medición de audiencias digitales en España. Este sistema se encuentra actualmente en fase de definición mediante un concurso para seleccionar al nuevo medidor oficial.
Firmada por José Manuel Nevado Martínez, director del Departamento de Comunicación Institucional de la Presidencia del Gobierno, la carta se basa en el posicionamiento público que CLABE expresó el pasado mes de mayo. En ella, se reconoce que las preocupaciones planteadas por esta organización son «legítimas y pertinentes».
La Secretaría comparte la inquietud de CLABE respecto a la posible equiparación en una única métrica de las audiencias generadas en activos editoriales propios —como webs, aplicaciones o newsletters— con los consumos realizados en plataformas ajenas y redes sociales. El documento señala que no es comparable una visita en un entorno editorial propio con interacciones en espacios donde los consumos son «fragmentados, fugaces y fuertemente dependientes de algoritmos volátiles».
Además, advierte sobre los riesgos que conllevaría una agregación indistinta de métricas provenientes de entornos diferentes. Según la Secretaría: «la agregación indiferenciada de datos cualitativamente distintos no genera información; genera ruido estadístico que impide tomar decisiones racionales sobre la asignación de recursos».
El documento va más allá del debate técnico sobre mediciones y propone una reflexión acerca de la distinción entre audiencia e impacto comunicativo. Se indica que «las preocupaciones de CLABE son legítimas y pertinentes», pero también plantea una cuestión más profunda: la diferencia entre medir audiencias y evaluar el impacto real de la comunicación. En este sentido, se subraya que «es en esta distinción donde reside el verdadero desafío».
El análisis realizado por el Departamento cuestiona la identificación automática entre volumen de audiencia y eficacia comunicativa. Asegura que «el volumen de audiencia es una condición necesaria, pero radicalmente insuficiente para la eficacia comunicativa». Sin audiencia no hay comunicación, pero contar solo con audiencia no garantiza comprensión, cambio de actitud ni acción.
Asimismo, el texto coincide con uno de los principales argumentos defendidos por CLABE al señalar que los sistemas recomendadores en plataformas digitales tienden a favorecer contenidos emocionales, agresivos o polarizadores. Esto puede distorsionar la comparabilidad entre medios y afectar negativamente a la calidad informativa.
La Secretaría considera que el debate sobre el nuevo medidor digital tendrá repercusiones más amplias que simplemente medir tráfico. Esto influirá en los incentivos económicos, editoriales y publicitarios del ecosistema mediático español durante los próximos años. Por lo tanto, concluye que un futuro sistema no debería limitarse a contabilizar datos o puntos de contacto adicionales, sino incorporar criterios que permitan evaluar calidad, contexto y capacidad real para generar comprensión, recuerdo, acción e impacto comunicativo.
El respaldo explícito por parte de la Secretaría llega en un momento crucial para el sector mediático mientras AIMC trabaja junto a otras organizaciones en definir el nuevo sistema que reemplazará al actual modelo digital.
La Secretaría de Estado de Comunicación ha trasladado un documento en el que respalda los planteamientos defendidos por CLABE sobre el futuro sistema de medición de audiencias digitales en España.
La Secretaría comparte la preocupación de CLABE sobre la posibilidad de equiparar en una única métrica las audiencias generadas en activos editoriales propios con los consumos producidos en plataformas de terceros y redes sociales, señalando que no son comparables.
Advierte que la agregación indiferenciada de métricas procedentes de entornos distintos genera ruido estadístico, lo que impide tomar decisiones racionales sobre la asignación de recursos.
El documento plantea que medir audiencias no garantiza eficacia comunicativa, ya que el volumen de audiencia es necesario pero insuficiente para asegurar comprensión, cambio de actitud o acción.
El nuevo sistema no debería limitarse a contabilizar datos, sino incorporar criterios para evaluar calidad, contexto y capacidad real para generar comprensión, recuerdo, acción e impacto comunicativo.
Este respaldo se produce en un momento decisivo para el sector, mientras AIMC trabaja en definir un nuevo sistema que sustituya al actual modelo de medición digital.