El Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) están colaborando en el proyecto I5CER para facilitar la transición del sector cerámico hacia la Industria 5.0, enfocándose en mejorar las condiciones laborales mediante tecnologías innovadoras. Este sector, crucial para la economía de la Comunitat Valenciana, busca ser más sostenible y resiliente ante desafíos como la exposición a contaminantes y riesgos ergonómicos. Las investigaciones incluyen la reducción de riesgos laborales y el control de la calidad del aire interior en entornos productivos, utilizando inteligencia artificial y sensores avanzados. Las soluciones desarrolladas prometen aumentar la productividad y crear ambientes de trabajo más saludables, contribuyendo a un sector cerámico más competitivo y humano. Además, el ITC ha renovado su compromiso con la responsabilidad social, destacando su trayectoria en sostenibilidad.
El Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) han decidido unir fuerzas para facilitar la transición del sector cerámico hacia la Industria 5.0, centrándose en la mejora de las condiciones laborales a través de la implementación de tecnologías innovadoras.
En este contexto, el Centro Tecnológico castellonense ha reafirmado su compromiso como Entidad Valenciana Socialmente Responsable y ha presentado sus avances en Oviedo, donde varios miembros del ITC, incluida su directora general, Yolanda Reig, participaron en el evento Collaborate SUPERAUTOMATE Oviedo 2026.
El sector cerámico, fundamental para la economía de la Comunitat Valenciana, se encuentra en una encrucijada. Este ámbito, que consume grandes cantidades de energía, debe avanzar hacia una producción más sostenible y resiliente. Al mismo tiempo, necesita adaptarse a los principios de la Industria 5.0, donde el bienestar de los trabajadores es esencial. Actualmente, las empresas del sector enfrentan problemas como la exposición a contaminantes y el riesgo de trastornos musculoesqueléticos debido a cargas físicas elevadas y rigidez organizativa.
Para abordar estas cuestiones, el Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), junto con REDIT, han lanzado el proyecto I5CER. Su objetivo es desarrollar técnicas y tecnologías innovadoras que faciliten esta transición hacia la industria 5.0, mejorando tanto la salud y bienestar de los trabajadores como la productividad empresarial.
Las investigaciones realizadas bajo el proyecto I5CER se han enfocado principalmente en dos áreas: la reducción de riesgos ergonómicos y la monitorización del aire interior (CAI) en los entornos productivos.
Como líder en mejora ergonómica laboral, el Instituto de Biomecánica ha identificado necesidades clave para prevenir riesgos ergonómicos aplicando los principios de la Industria 5.0. Se han desarrollado soluciones que utilizan inteligencia artificial y sensores inerciales para analizar ergonómicamente los puestos de trabajo. Además, se ha implementado una metodología organizativa destinada a optimizar la rotación de tareas y distribuir adecuadamente la carga laboral, lo que contribuye a disminuir el esfuerzo físico requerido por los trabajadores.
A su vez, el Instituto de Tecnología Cerámica ha liderado el componente del proyecto enfocado en monitorizar y controlar la calidad del aire interior. El equipo técnico ha establecido una infraestructura avanzada compuesta por una red de sensores económicos diseñados para registrar en tiempo real partículas contaminantes, temperatura, niveles de CO2 y humedad en diversas áreas laborales.
Dicha tecnología se complementa con dispositivos que permiten geolocalizar a los trabajadores dentro de las instalaciones. La combinación y análisis exhaustivo de estos datos facilita la identificación del nivel individual de exposición a riesgos ambientales, generando mapas dinámicos que permiten gestionar alertas tempranas y ofrecer recomendaciones personalizadas para asegurar un entorno laboral más seguro y saludable.
I5CER también ha contado con el apoyo de empresas destacadas del sector cerámico y servicios especializados en prevención laboral. Esto ha permitido validar las soluciones desarrolladas en escenarios reales garantizando así una transferencia efectiva al sector.
Entre las empresas colaboradoras se encuentran Tejas Borja, Marazzi, Euroarce-Grupo SAMCA, Unimat Prevención, Logística General de la Plana y Cerámica Nulense. Las iniciativas surgidas del proyecto I5CER están destinadas a reducir riesgos laborales e incrementar tanto la productividad como la salud en el trabajo dentro del sector cerámico.
Por otro lado, el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) ha destacado por su compromiso con la sostenibilidad y responsabilidad social durante años. En 2023, dio un paso significativo al optar por validar externamente sus prácticas mediante el Registro de Entidades Valencianas Socialmente Responsables; un proceso que culminó exitosamente ante la Generalitat Valenciana con su reciente renovación registrada como REVSRR/2/2026.
Este registro permite al ITC evidenciar su compromiso social mientras refuerza sus sistemas internos de control y mejora su posicionamiento ante administraciones públicas europeas.
La última evaluación realizada al ITC refleja mejoras significativas respecto a auditorías anteriores gracias al esfuerzo colectivo por integrar criterios sociales y medioambientales efectivos dentro del funcionamiento organizacional. Desde entonces, cada dos años se presenta una Memoria Integrada que detalla actividades relacionadas con I+D+i así como datos medioambientales relevantes.
A lo largo del tiempo, estas memorias han servido como un reflejo claro del compromiso del ITC con los pilares fundamentales: sostenibilidad, responsabilidad social y buen gobierno.
Múltiples representantes del Instituto han asistido recientemente al evento Collaborate SUPERAUTOMATE Oviedo 2026, donde compartieron conocimientos sobre digitalización aplicada a sectores estratégicos. Yolanda Reig presentó estrategias relacionadas con “la gestión integrada” abordando temas cruciales como energía o materiales dentro del contexto industrial actual.
Nacho Cantero Ramis fue reconocido entre los Top10 expertos colaboradores por su destacada labor dentro del Atlas Tecnológico; un reconocimiento que subraya su dedicación constante hacia proyectos innovadores que conectan tecnología e industria eficazmente.
A medida que avanza este ecosistema colaborativo desde hace tres años participando activamente en Atlas Collaborate; se enfatiza no solo compartir experiencias exitosas sino también identificar nuevas oportunidades colaborativas que potencien aún más esta transformación industrial hacia prácticas sostenibles e inteligentes.
El Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) están uniendo sus capacidades para este propósito.
El objetivo del proyecto I5CER es desarrollar técnicas y tecnologías innovadoras que mejoren la salud y el bienestar de los trabajadores, así como incrementar la productividad en el sector cerámico.
Las dos líneas principales son la reducción de riesgos ergonómicos y la monitorización y control de la calidad del aire interior (CAI) en el entorno productivo.
Se han desarrollado soluciones que utilizan inteligencia artificial y sensores inerciales para monitorizar y analizar ergonómicamente los puestos de trabajo, además de una metodología organizativa para optimizar la carga laboral.
Se ha implementado una infraestructura avanzada con sensores de bajo coste que registran en tiempo real condiciones como material particulado, temperatura, CO2 y humedad en las diferentes zonas de trabajo.
Se espera reducir los riesgos laborales, aumentar la productividad y garantizar entornos de trabajo más saludables, contribuyendo a un sector cerámico más competitivo y sostenible.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, así como financiación por parte de la Unión Europea a través del Programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.