La reconstrucción de Ucrania tras años de conflicto se estima en 588.000 millones de dólares, según un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea, las Naciones Unidas y el Gobierno ucraniano. Este costo, casi tres veces el PIB anual del país, refleja los devastadores daños en viviendas e infraestructuras energéticas, con pérdidas económicas acumuladas que superan los 660.000 millones de dólares. La guerra ha dejado a millones sin calefacción y ha incrementado las necesidades sanitarias debido a ataques constantes a instalaciones médicas. A pesar de los esfuerzos de reconstrucción iniciados desde 2022, la magnitud de la destrucción y la continuidad del conflicto complican aún más la situación humanitaria en Ucrania.
La situación en Ucrania se torna cada vez más crítica, con un costo estimado de 588.000 millones de dólares para la reconstrucción y recuperación del país durante la próxima década. Esta cifra, que representa casi tres veces el producto interior bruto anual de Ucrania, ha sido revelada en la última evaluación conjunta realizada por el Banco Mundial, la Unión Europea, las Naciones Unidas y el Gobierno ucraniano.
Yana, una empleada de la ONU en Kiev, describe su día a día marcado por cortes de electricidad frecuentes: "Desde hace un mes, mi familia y yo tenemos poco más de una hora de electricidad estable al día, en los días buenos". Su testimonio refleja el estado crítico de una nación que se aproxima al quinto año de conflicto armado.
El jefe de la agencia de la ONU especializada en reconstrucción tras guerras, Jorge Moreira da Silva, enfatiza que "la población y las instituciones están más que agotadas". Las familias viven sumidas en la incertidumbre y el miedo mientras continúan los ataques.
A medida que se acerca el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala y casi doce años después de la anexión ilegal por parte de Moscú, Ucrania sigue operando bajo condiciones extremas. Sin embargo, detrás de esta resistencia hay un creciente coste humano, económico y social.
António Guterres, secretario general de la ONU, condenó recientemente la agresión rusa como una violación del derecho internacional. "Los civiles soportan el peso de esta guerra", afirmó Guterres. El año 2025 ha sido especialmente mortífero para los civiles en Ucrania; "es simplemente inaceptable", añadió.
La evaluación conjunta también revela que los daños directos ascienden a aproximadamente 200.000 millones de dólares, con un impacto significativo en viviendas e infraestructuras energéticas. Un 14% del parque inmobiliario ha sufrido daños o destrucción, afectando a más de tres millones de hogares. Además, las pérdidas económicas acumuladas superan los 660.000 millones de dólares, reflejando una economía operando bajo bombardeos constantes.
La guerra no solo causa destrucción física; también deteriora gravemente el estado de salud general de la población. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado al menos 2881 ataques contra instalaciones médicas desde el inicio del conflicto en febrero de 2022. Este número representa un aumento del 20% respecto al año anterior.
"Tras cuatro años de guerra, las necesidades sanitarias aumentan", advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. La falta de acceso a atención médica adecuada se ve exacerbada por ataques regulares a hospitales y clínicas.
Además, los efectos indirectos del conflicto son devastadores: la destrucción continua de infraestructuras energéticas dificulta el funcionamiento hospitalario y complica el acceso a medicamentos vitales. En áreas cercanas al frente, cerca del 60% de las personas reportan su salud como mala o muy mala.
A pesar del contexto bélico persistente, ya han comenzado iniciativas para abordar las necesidades urgentes. Desde 2022 se han invertido alrededor de 20.000 millones de dólares en reparaciones emergentes y programas iniciales enfocados en energía y vivienda.
Las agencias de la ONU están activamente involucradas; por ejemplo, UNOPS proporcionó más de 45 millones de dólares para equipos calefactores y reparaciones esenciales. Sin embargo, estas acciones son claramente insuficientes ante la magnitud del daño causado por el conflicto continuo.
"Queda mucho por hacer para ayudar a los ucranianos a superar esta devastación", señala Jorge Moreira da Silva. A medida que continúan los ataques y se enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes, se hace urgente un alto el fuego incondicional para facilitar una solución política duradera.
Ucrania avanza así en un delicado equilibrio: reconstruir sin paz y mantener un Estado funcional bajo constante ataque es una hazaña admirable pero desgastante cuyo coste humano sigue aumentando día tras día.
| Descripción | Cifra (en millones de dólares) |
|---|---|
| Costo total estimado para la reconstrucción durante la próxima década | 588,000 |
| Daños directos estimados | 200,000 |
| Pérdidas económicas acumuladas | 660,000 |
| Cantidad de viviendas dañadas o destruidas (porcentaje del parque inmobiliario) | 14% |
La última evaluación conjunta cifra el coste de la reconstrucción y recuperación de Ucrania en 588.000 millones de dólares durante la próxima década.
Los daños se concentran principalmente en viviendas, infraestructuras energéticas y redes de transporte, con aproximadamente el 14% del parque inmobiliario dañado o destruido.
La guerra ha provocado un aumento significativo en los ataques a instalaciones médicas, debilitando el estado de salud de la población y dificultando el acceso a atención sanitaria adecuada.
A pesar de las hostilidades, ya han comenzado los esfuerzos de reconstrucción, con alrededor de 20.000 millones de dólares destinados a reparaciones de emergencia y programas de recuperación temprana desde 2022.
La población vive en una constante incertidumbre y miedo, enfrentando cortes de electricidad y condiciones difíciles debido a los continuos ataques y la falta de recursos básicos.