María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), anunció en el Foro de la Nueva Comunicación que se promoverá un compromiso de transparencia entre los directores de medios españoles para garantizar que el uso de inteligencia artificial (IA) no comprometa la credibilidad periodística. Durante su intervención, destacó la necesidad urgente de identificar claramente los contenidos generados con IA y lamentó la precariedad laboral en el periodismo, que afecta tanto a la calidad del trabajo como a la vida personal de los periodistas. Rey enfatizó la importancia de recuperar la transferencia de conocimiento entre periodistas veteranos y jóvenes para mejorar el ejercicio del periodismo. Además, subrayó que en un contexto de polarización y pérdida de credibilidad, es esencial que los periodistas contribuyan al debate público con argumentos sólidos y serenos, evitando caer en provocaciones o ideologías extremas.
Durante el Foro de la Nueva Comunicación, la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), María Rey, hizo un llamado a los periodistas para que “serenen el debate” y lamentó la precariedad que afecta a quienes ejercen esta profesión. En su intervención, destacó la importancia de restaurar “la transferencia de conocimiento” entre los periodistas más experimentados y los jóvenes.
Rey anunció que la APM se comprometerá a fomentar la implicación de los directores de medios españoles en un pacto por la transparencia, con el objetivo de que el uso de la inteligencia artificial (IA) no comprometa la credibilidad del periodismo. Este anuncio se realizó en el marco del evento organizado por Nueva Economía Fórum, celebrado el 20 de febrero.
A pesar de que la Unión Europea ya está elaborando una legislación para regular el uso de IA en los medios, estableciendo elementos identificativos comunes para todos sus miembros, María Rey enfatizó que “no deberíamos esperar ni seis días para dar ese paso”. Para abordar esta preocupación, reveló que han estado colaborando con la Agencia EFE en las últimas semanas.
“Más allá del pie de foto, debería existir una manera clara y efectiva de identificar cualquier producto periodístico donde haya intervenido esta herramienta”, afirmó. La presidenta también mencionó que están preparando varios cursos sobre IA para sus asociados, algunos centrados en herramientas básicas y otros con expertos destacados en el área.
María Rey subrayó que una de las principales inquietudes entre los periodistas, como revela anualmente el Informe Anual de la Profesión Periodística, es la precariedad laboral. Esta situación se traduce en contratos y salarios insuficientes que no solo afectan su vida personal, sino también la calidad del trabajo realizado. “Si los lectores supieran lo que hay detrás de cada crónica, quizás evitarían muchas críticas basadas en el desconocimiento”, argumentó.
En un entorno donde captar y retener al público es prioritario, Rey advirtió sobre cómo esto ha alterado las dinámicas laborales: “Ritmo, ritmo, ritmo. Esa es nuestra obsesión. Más rápido, más corto y lo más peligroso: más barato”. Sin embargo, recalcó que “hay algo innegociable: el periodismo debe ser realizado por periodistas”.
La presidenta también abordó otro efecto negativo derivado de la precarización: la falta de mentores en las redacciones. “La transferencia de conocimiento entre veteranos y nuevos talentos es esencial”, destacó. Resaltó cómo la frescura y perspectiva única que aportan los jóvenes puede revitalizar el trabajo de los profesionales más experimentados.
Asimismo, reconoció a los corresponsales de guerra que ejercen su labor bajo condiciones difíciles, describiéndolos como una “especie en peligro” cuya dedicación es fundamental para mantener viva la esencia del periodismo.
Frente a un panorama marcado por la pérdida de credibilidad en los medios y un clima social polarizado, María Rey instó a sus colegas a contribuir a un debate más sereno y enriquecedor. “Los periodistas tenemos una obligación mayor que otros colectivos: ayudar a calmar las tensiones”, afirmó.
En relación con las críticas hacia su Junta Directiva, aclaró que siempre están dispuestos a escuchar peticiones y preocupaciones; sin embargo, no todas las discusiones resultan en comunicados o condenas públicas. Solo cuando hay consenso se emiten declaraciones oficiales.
María Rey enfatizó durante su discurso que es crucial distinguir entre verdaderos periodistas y aquellos agitadores disfrazados como tales. “Los periodistas deben estar comprometidos con nuestros principios democráticos”, subrayó. Rechazó firmemente las actitudes irrespetuosas propias de algunos activistas que buscan notoriedad a expensas del rigor informativo.
Finalmente, reafirmó el compromiso inquebrantable de la APM: “No nos busquen en conflictos ideológicos o luchas internas; nuestro deber es preservar un legado histórico”. En palabras del moderador Antonio San José y del periodista Roberto Arce durante el evento, María Rey ha mantenido siempre una postura firme basada en valores periodísticos fundamentales: priorizar lo noticioso sobre lo personal y ejercer el periodismo desde una responsabilidad ética.
Roberto Arce concluyó destacando una cualidad esencial en tiempos convulsos: “La serenidad certera y brillante en el análisis periodístico” es algo que se echa mucho en falta hoy día.
La APM promoverá la implicación de los directores de los medios españoles en un compromiso de transparencia para que el uso de la inteligencia artificial no dañe la credibilidad periodística.
María Rey, presidenta de la APM, argumenta que debería haber una forma clara y eficaz de identificar cualquier producto periodístico en el que haya intervenido la inteligencia artificial, para mantener la confianza del público en el periodismo.
María Rey destacó que la mayor preocupación entre los periodistas es la precariedad laboral, lo que afecta tanto a su vida personal como a la calidad de su trabajo.
La transferencia de conocimiento entre periodistas veteranos y jóvenes es clave para enriquecer el trabajo periodístico y asegurar que no se pierdan las lecciones aprendidas a lo largo del tiempo.
La obsesión por captar y retener al lector ha cambiado la forma de trabajar, llevando a un enfoque en producir contenido más rápido y barato, lo cual puede comprometer la calidad del periodismo.
María Rey enfatiza que los periodistas deben estar comprometidos con los principios democráticos y rechaza el comportamiento de aquellos que se disfrazan de periodistas para ganar relevancia o dinero mediante afirmaciones irresponsables.