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Jóvenes del Cáucaso promueven la paz a través de la diversidad y el diálogo

Redacción | Miércoles 17 de diciembre de 2025

Tres mujeres de Georgia, Armenia y Azerbaiyán lideran una iniciativa innovadora que busca promover la paz a través de la diversidad en el Cáucaso Meridional. En un contexto marcado por conflictos históricos, estas jóvenes están redefiniendo la reconciliación mediante conversaciones informales y proyectos colaborativos. Su programa, "De fronteras a puentes", reúne a 50 jóvenes de diferentes nacionalidades para fomentar la coexistencia pacífica. A través de sesiones virtuales y encuentros cara a cara, los participantes descubren la importancia de construir confianza y enfrentar prejuicios. Este enfoque demuestra que el cambio hacia la paz no requiere grandes negociaciones, sino acciones pequeñas pero significativas que promuevan el entendimiento mutuo. Las líderes enfatizan el papel crucial de las mujeres en estos procesos y animan a otros jóvenes a ser agentes del cambio en sus comunidades.



En una región marcada por conflictos históricos, un nuevo liderazgo emerge con fuerza y determinación: un liderazgo femenino que desafía las narrativas tradicionales. Durante el foro juvenil de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas (UNAOC), celebrado en Riad, jóvenes del Cáucaso Meridional se reunieron para explorar nuevas formas de reconciliación.

Lejos de las grandes negociaciones, estas jóvenes están reinventando el diálogo a través de encuentros informales en patios y sesiones virtuales nocturnas, creando amistades transfronterizas que antes parecían imposibles.

No son diplomáticas convencionales; son la próxima generación que está reescribiendo el guion.

De fronteras a puentes

En este contexto, Noticias de la ONU tuvo la oportunidad de conversar con tres representantes: Ana Kuprava de Georgia, Maria Yasyan de Armenia y Shahana Afandiyeva de Azerbaiyán. Todas ellas son exalumnas del programa Jóvenes Constructores de Paz de la Alianza.

Ana lidera un proyecto titulado «De fronteras a puentes», una iniciativa de cuatro meses que cuenta con el apoyo de sus amigas Maria y Shahana. La idea nació en Tiflis, donde Ana observa que, aunque se celebra la diversidad georgiana, la realidad cotidiana es más fragmentada.

«Vivimos juntos, con diferentes nacionalidades y religiones, pero cuando se trata de colaboración e interculturalidad, surge la duda. No colaboramos mucho entre nosotros», explica Ana.

Un camino hacia la confianza

El proyecto reunió a 50 jóvenes de diversas procedencias: georgianos, armenios y azerbaiyanos, algunos provenientes de grandes ciudades y otros de aldeas remotas. Para muchos, era su primera vez interactuando con personas de comunidades vecinas.

A través de módulos en línea y ejercicios creativos, así como lo que Ana llama «conversaciones en el patio» en los antiguos espacios públicos de Tiflis, los participantes descubrieron que la coexistencia siempre había estado presente en su historia regional; simplemente había sido olvidada.

Shahana se unió al proyecto desde Azerbaiyán y participó en sesiones sobre prevención del extremismo. Para ella, construir confianza es un proceso lento que comienza con pequeños gestos. «Venimos de una región con historias complejas y una confianza frágil», señala. «Pero todo depende del primer paso. El resto vendrá después».

El papel crucial de las mujeres

Desde Armenia, María enfatiza la importancia del papel femenino en los procesos de paz. A pesar de las barreras lingüísticas y tensiones políticas existentes, ha observado cómo los jóvenes participan activamente haciendo preguntas desafiantes y mostrando interés genuino.

«Interrumpían y hacían preguntas difíciles. Quieren aprender más y son agentes del cambio», afirma María. Su mensaje para los jóvenes es claro: «Debemos levantarnos, expresarnos y defendernos unos a otros. Todos pueden hacerlo si realmente lo desean».

El impacto del proyecto ha trascendido su finalización oficial; los participantes continúan en contacto e incluso han comenzado a explorar colaboraciones transfronterizas.

Liderazgo a través del diálogo

Para estas tres mujeres, el programa Jóvenes Constructores de Paz fue fundamental para encender su pasión por el cambio social. Les proporcionó herramientas prácticas y confianza para trabajar con comunidades que parecen divididas.

A través del aprendizaje sobre diseño de proyectos y comunicación intergeneracional, comprendieron que el cambio no necesita ser ruidoso ni espectacular.

Cada conversación sencilla puede ser un paso hacia adelante: una historia compartida o un momento significativo puede marcar la diferencia.

«Vivimos en una región que está pasando del conflicto a la paz», concluye Shahana. «La paz no se puede construir solo mediante la geopolítica. Necesitamos una paz más inclusiva y humana». Ana también comparte experiencias similares; muchos participantes le dijeron que era la primera vez que hablaban con personas de diferentes nacionalidades.

«Se sintieron seguros y valorados», dice Ana. «Aunque las acciones sean pequeñas, su impacto puede ser enorme».

María deja un mensaje inspirador para aquellos que piensan que sus ideas son insignificantes: «Sed creativos, actuad y apoyaros unos a otros. No lo hagáis solos; hacedlo en equipo».

Preguntas sobre la noticia

¿Quiénes lideran la iniciativa para imaginar la paz en el Cáucaso Meridional?

Tres mujeres: Ana Kuprava de Georgia, Maria Yasyan de Armenia y Shahana Afandiyeva de Azerbaiyán, están al frente de esta iniciativa que busca promover la diversidad y la coexistencia pacífica.

¿Cuál es el enfoque del proyecto "De fronteras a puentes"?

El proyecto reúne a jóvenes de diferentes nacionalidades y religiones para fomentar la colaboración e interculturalidad a través de conversaciones en patios y sesiones virtuales.

¿Qué impacto ha tenido el programa Jóvenes Constructores de Paz en los participantes?

Los participantes han desarrollado confianza, habilidades y han comenzado a planificar sus propios proyectos, viéndose a sí mismos como agentes del cambio en sus comunidades.

¿Cómo se construye la confianza entre los jóvenes participantes?

La confianza se construye lentamente a través de gestos pequeños, conversaciones abiertas y el reconocimiento mutuo durante las interacciones, tanto presenciales como virtuales.

¿Qué mensaje tienen las líderes para otros jóvenes en el mundo?

Las líderes instan a los jóvenes a levantarse, expresarse y apoyarse mutuamente, enfatizando que todos pueden ser agentes del cambio si realmente lo desean.

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