El proyecto europeo CircSyst, coordinado por el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU) y financiado por la Comisión Europea a través de Horizon Europe, ha alcanzado un hito clave al demostrar la viabilidad y escalabilidad de sus soluciones de economía circular en el mercado europeo. Con un presupuesto de 10 millones de euros y la participación de 32 entidades de ocho países, el proyecto se centra en la valorización de residuos en áreas como agua, residuos biológicos y plásticos. Uno de los logros destacados es la implementación de productos fabricados a partir de residuos en Grecia, lo que demuestra la capacidad del proyecto para trasladar innovaciones desde el laboratorio a la economía real. Además, se están desarrollando tecnologías avanzadas para el reciclaje mecánico de plásticos complejos y la transformación de biorresiduos en materiales valiosos, contribuyendo así a una economía más sostenible.
El proyecto europeo CircSyst, bajo la coordinación del Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU) –REDIT–, ha logrado un avance significativo al demostrar que sus soluciones de economía circular son viables, escalables y replicables en todo el continente europeo.
Financiada por la Comisión Europea a través de Horizon Europe y enmarcada dentro de la Iniciativa de Ciudades y Regiones Circulares (CCRI), esta iniciativa ha comenzado a trasladar al mercado sus primeros resultados. Además, ha consolidado modelos innovadores para la valorización de residuos en tres áreas clave: agua, residuos biológicos y materiales plásticos.
El proyecto reúne a 32 entidades públicas y privadas de ocho países europeos, incluyendo España, Bélgica, Finlandia, Grecia, Suecia, Austria, Eslovenia y Hungría. Con un presupuesto total de 10 millones de euros, el 37% se destina a demostradores desarrollados en la Comunitat Valenciana, donde se están validando algunas de las tecnologías más avanzadas del proyecto.
Una de las metas principales es desarrollar nueve sistemas piloto a gran escala que implementen modelos de negocio circulares replicables en Europa. Entre los hitos más destacados se encuentra la introducción de productos fabricados con residuos de envases posconsumo en el mercado griego. Esta experiencia ha sido posible gracias a campañas de sensibilización e implicación ciudadana en supermercados, lo que demuestra que los modelos circulares pueden trasladarse exitosamente desde el laboratorio a la economía real.
Joaquín Vilaplana, coordinador del proyecto CircSyst, subraya que “el proyecto impulsa la transición hacia una economía circular mediante soluciones innovadoras y escalables que integran tecnologías avanzadas para la gestión del agua, la valorización de residuos biológicos y el reciclaje de plásticos. Nuestro objetivo es proporcionar herramientas reales a industrias, administraciones, consumidores y responsables políticos para reducir residuos y optimizar recursos”.
AIJU –REDIT– juega un papel crucial tanto en la gestión global como en el desarrollo técnico del proyecto. En particular, lidera la validación de tecnologías para el reciclado mecánico avanzado de PET multicapa, uno de los plásticos más difíciles de gestionar actualmente. Además, colabora en las rutas de valorización del bagazo para su uso en nuevos materiales plásticos.
En el contexto del demostrador valenciano se han desarrollado 16 formulaciones de PET multicapa reciclado; dos ya han sido seleccionadas para aplicaciones específicas como palets y cuberteros. Estos avances abren nuevas oportunidades para reincorporar residuos plásticos complejos a la cadena de valor y reducir significativamente el consumo de materiales vírgenes.
Dicho demostrador está liderado por la Universidad UPV-EPSA e involucra a empresas como ACTECO, Plastimodul y Cabka. Se espera que permita una reducción cercana a 2 millones de toneladas de residuos provenientes del envase alimentario en la Comunitat Valenciana.
En cuanto a los biorresiduos, el proyecto ha logrado extraer compuestos valiosos como polifenoles y proteínas del bagazo —un subproducto generado por la industria alimentaria—. Las fibras obtenidas se utilizarán como refuerzo en materiales plásticos destinados a palets y mobiliario exterior junto con empresas valencianas como Cabka y Ripay. Esto podría reducir alrededor del 25% el uso convencional del plástico.
CircSyst también aborda tres cadenas prioritarias según el Plan de Acción de Economía Circular establecido por la Unión Europea. En materia hídrica, se están implementando soluciones para reutilizar aguas residuales en aplicaciones industriales. AIDIMME lidera uno de los pilotos más avanzados en Riba-roja de Túria (Valencia), donde se están aplicando tratamientos terciarios que podrían permitir reutilizar entre un 20% y un 50% del agua desechada actualmente.
En el ámbito biorresiduo, el demostrador ubicado en Alcoi valida tecnologías capaces de transformar residuos orgánicos en materiales valiosos. Por último, respecto al reciclaje plástico, CircSyst combina ecodiseño con participación ciudadana para mejorar tanto la recolección como la valorización efectiva.
Un aspecto destacado es su enfoque colaborativo que involucra a todos los actores relevantes en el desarrollo sostenible. El proyecto ha creado una comunidad activa compuesta por empresas, administraciones públicas e investigadores que participan directamente en el diseño e implementación de iniciativas.
A través de talleres realizados en las regiones donde operan estos proyectos piloto, los participantes identifican desafíos y oportunidades mientras proponen mejoras políticas públicas que faciliten la replicabilidad exitosa en otros contextos europeos.
La Comisión Europea ha reconocido positivamente los logros alcanzados hasta ahora por CircSyst, destacando que los demostradores están generando resultados prometedores especialmente relacionados con la reutilización segura del agua y la reducción eficaz de residuos plásticos difíciles de reciclar.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 10 millones de euros | Presupuesto total del proyecto |
| 37% | Porcentaje del presupuesto destinado a demostradores en la Comunitat Valenciana |
| 2 millones de toneladas | Reducción esperada de residuos de envase alimentario en la Comunitat Valenciana gracias al demostrador |
| 25% | Reducción del uso de plástico convencional mediante el uso de fibras obtenidas del bagazo |
El proyecto CircSyst es una iniciativa europea coordinada por el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU) que busca desarrollar soluciones de economía circular viables, escalables y replicables en toda Europa.
El proyecto se centra en tres áreas estratégicas: la gestión del agua, la valorización de residuos biológicos y el reciclaje de plásticos.
El proyecto reúne a 32 entidades públicas y privadas de ocho países europeos: España, Bélgica, Finlandia, Grecia, Suecia, Austria, Eslovenia y Hungría.
El presupuesto del proyecto es de 10 millones de euros, de los cuales el 37% se destina a demostradores desarrollados en la Comunitat Valenciana.
Uno de los hitos más relevantes ha sido la implantación de productos fabricados a partir de residuos de envases posconsumo en el mercado griego, lo que demuestra la viabilidad de los modelos circulares.
AIJU lidera la validación de tecnologías para el reciclado mecánico avanzado de PET multicapa y colabora en rutas para la valorización del bagazo como nuevo material plástico.
CircSyst impulsa la transición hacia una economía circular mediante soluciones innovadoras que ayudan a reducir residuos, optimizar recursos y promover un modelo más sostenible.
La participación ciudadana es clave; se realizan campañas de sensibilización e implicación para demostrar que los modelos circulares pueden trasladarse con éxito a la actividad económica real.
La Comisión Europea ha valorado positivamente los avances del proyecto, especialmente en reutilización segura del agua y reducción de residuos plásticos difíciles de reciclar.