ITCL Centro Tecnológico -NODDO- ha presentado los resultados de 2025 en un desayuno informativo, destacando su enfoque en la computación neuromórfica y arquitecturas FPGA. Estas tecnologías emergentes buscan revolucionar la inteligencia artificial al imitar el funcionamiento del cerebro humano, mejorando la eficiencia energética y la capacidad de procesamiento. Durante el año pasado, ITCL desarrolló 165 proyectos de I+D+i y alcanzó un crecimiento del 24% en su cifra de negocio, totalizando 8,77 millones de euros. La combinación de computación neuromórfica y FPGA promete sistemas inteligentes más rápidos y adaptados a las necesidades industriales. Además, ITCL participa en proyectos estratégicos como PCoreS, que se centra en acelerar redes neuronales neuromórficas. La evolución tecnológica requerirá nuevas arquitecturas que transformen el procesamiento de información, con un impacto significativo en sectores como la industria 4.0 y la robótica autónoma.
El ITCL Centro Tecnológico –NODDO– ha llevado a cabo un desayuno informativo donde se han presentado los logros más significativos alcanzados durante el ejercicio 2025. En este encuentro, también se han esbozado las líneas de investigación que definirán su labor en los próximos años, centradas en la computación neuromórfica, las arquitecturas FPGA y otros paradigmas computacionales que prometen revolucionar la inteligencia artificial y la industria avanzada.
Entre los participantes del evento se encontraban José María Vela, apoderado de ITCL; Javier Sedano, director general de ITCL; y Jorge Fernández, coordinador de Computación Neuromórfica. Estos expertos compartieron con los medios su visión sobre las tecnologías que marcarán la próxima revolución digital.
José María Vela subrayó el crecimiento significativo de ITCL durante 2025, describiendo el año como “especialmente positivo tanto por los resultados obtenidos como por las oportunidades futuras para el centro tecnológico y las empresas colaboradoras”.
Vela recordó que durante el último ejercicio, ITCL desarrolló un total de 165 proyectos de I+D+i, inició 97 nuevos proyectos de investigación y trabajó con 207 clientes, logrando una cifra de negocio de 8,77 millones de euros. Este monto representa un incremento del 24 % respecto al año anterior.
“Estos resultados son fruto de una apuesta sostenida por la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la colaboración con empresas e instituciones para transformar el conocimiento en soluciones reales que mejoren la competitividad industrial”, afirmó Vela.
Computación neuromórfica: innovación en IA
Uno de los temas centrales abordados fue el desarrollo de la línea de computación neuromórfica. Esta disciplina emergente busca crear sistemas de inteligencia artificial inspirados en el funcionamiento del cerebro humano.
Jorge Fernández explicó que la creciente demanda de procesamiento por parte de la inteligencia artificial está obligando a replantear las arquitecturas computacionales tradicionales. “La IA actual ofrece resultados extraordinarios, pero plantea desafíos relacionados con el consumo energético, la escalabilidad y la necesidad de ejecutar algoritmos complejos en tiempo real. La computación neuromórfica surge para abordar estos retos”, señalaron los asistentes.
Esta tecnología se basa en sistemas capaces de procesar información mediante redes neuronales de impulsos o Spiking Neural Networks (SNN), replicando ciertos mecanismos del funcionamiento neuronal biológico. Según explicaron, este enfoque permitirá desarrollar sistemas inteligentes más eficientes energéticamente, capaces de operar autónomamente en entornos industriales, robots o dispositivos conectados, reduciendo así la dependencia de grandes infraestructuras computacionales.
“La próxima generación de inteligencia artificial no solo dependerá de algoritmos avanzados; también requerirá nuevas arquitecturas hardware capaces de ejecutarlos eficientemente y sosteniblemente”, afirmaron los expertos presentes.
FPGA: clave para el futuro tecnológico
Dentro de esta estrategia tecnológica, ITCL –NODDO– está promoviendo investigaciones relacionadas con arquitecturas FPGA (Field Programmable Gate Arrays). Estos dispositivos electrónicos reconfigurables permiten adaptar el hardware a necesidades específicas de procesamiento.
Las arquitecturas FPGA están ganando relevancia en sectores estratégicos como la automatización industrial, movilidad inteligente y defensa debido a su capacidad para ofrecer alto rendimiento con bajo consumo energético. Los responsables del centro destacaron que combinar computación neuromórfica con FPGA permitirá desarrollar sistemas inteligentes más rápidos y adaptados a las demandas reales del sector industrial.
A lo largo del encuentro también se presentaron algunos proyectos relevantes en los que participa ITCL relacionados con estas tecnologías. Uno destacado es PCoreS, financiado dentro del marco del PERTE Chip, enfocado en investigar núcleos IP para acelerar redes neuronales neuromórficas sobre plataformas FPGA y futuros circuitos ASIC.
Además, el centro trabaja en iniciativas vinculadas a criptografía postcuántica y computación cuántica. Estas áreas junto a la inteligencia artificial avanzada representan uno de los campos tecnológicos con mayor crecimiento a nivel global.
Visión futura para la industria
En el transcurso del evento se enfatizó que tecnologías como la computación neuromórfica y cuántica tendrán un papel crucial en la transformación industrial durante la próxima década. Javier Sedano expuso que esta evolución exigirá sistemas capaces de aprender y adaptarse mientras cumplen criterios de sostenibilidad y seguridad.
“Estamos ante un cambio paradigmático. La inteligencia artificial seguirá creciendo apoyándose en nuevas arquitecturas computacionales que transformarán nuestra forma de procesar información. Nuestro objetivo es dotar a las empresas con estas capacidades tecnológicas para convertirlas en ventajas competitivas”, concluyó Sedano.
Sedano también resaltó que la computación neuromórfica tiene un potencial significativo en sectores como industria 4.0, robótica autónoma y salud digital, donde ITCL ya desarrolla proyectos relevantes. El desayuno finalizó con un diálogo entre investigadores y periodistas sobre los desafíos tecnológicos que enfrentará Europa en los próximos años y cómo centros tecnológicos como ITCL contribuirán al conocimiento e innovación industrial.
| Cifra | Valor |
|---|---|
| Total de proyectos de I+D+i | 165 |
| Nuevos proyectos de investigación iniciados | 97 |
| Número de clientes | 207 |
| Cifra de negocio (millones de euros) | 8,77 |
| Incremento porcentual respecto al año anterior | 24% |
ITCL -NODDO- es un centro tecnológico que se enfoca en la investigación y desarrollo de tecnologías avanzadas, incluyendo computación neuromórfica y arquitecturas FPGA.
El desayuno informativo tuvo como objetivo dar a conocer los principales resultados alcanzados durante el ejercicio 2025 y adelantar algunas líneas de investigación futuras del centro.
Durante 2025, ITCL desarrolló un total de 165 proyectos de I+D+i, inició 97 nuevos proyectos de investigación, trabajó con 207 clientes y alcanzó una cifra de negocio de 8,77 millones de euros, lo que representa un incremento del 24 % respecto al año anterior.
La computación neuromórfica es una disciplina emergente que busca diseñar sistemas de inteligencia artificial inspirados en el funcionamiento del cerebro humano, utilizando redes neuronales de impulsos para procesar información.
Las arquitecturas FPGA son dispositivos electrónicos reconfigurables que permiten adaptar el hardware a necesidades específicas de procesamiento, lo que las hace cruciales para desarrollar sistemas de inteligencia artificial más eficientes y rápidos.
ITCL participa en varios proyectos estratégicos, incluyendo PCoreS, centrado en la aceleración de redes neuronales neuromórficas sobre plataformas FPGA y futuros circuitos ASIC, así como investigaciones en criptografía postcuántica y computación cuántica.
Tecnologías como la computación neuromórfica serán determinantes en la transformación de la industria durante la próxima década, permitiendo sistemas capaces de aprender y adaptarse en tiempo real mientras mantienen criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.