La crisis humanitaria en Cuba se agrava debido a los cortes de combustible, según un alto funcionario de la ONU. Francisco Pichon, coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba, alertó sobre el deterioro de la atención médica, el suministro de agua y la seguridad alimentaria, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables. La situación se complica tras el huracán Melissa y las restricciones impuestas por Estados Unidos, que han limitado la entrada de petróleo. Con un 90% de su energía dependiente de combustibles fósiles y un déficit del 30%, la vida diaria en Cuba se vuelve cada vez más frágil. Pichon hizo un llamado a la comunidad internacional para buscar soluciones diplomáticas y acelerar la transición energética en el país.
La situación humanitaria en Cuba se agrava a medida que los cortes de combustible se intensifican, casi un mes después de que Estados Unidos implementara medidas para restringir la entrada de suministros petroleros a la isla. Esta advertencia fue emitida por un alto funcionario de la ONU, Francisco Pichon, coordinador residente de Naciones Unidas en el país caribeño.
Pichon destacó los crecientes riesgos que enfrentan los servicios de salud, agua y alimentación, ya que las reservas energéticas del país continúan disminuyendo. En una conferencia de prensa celebrada en Nueva York, conectándose por videollamada desde La Habana, expresó su preocupación sobre la posibilidad de que la crisis se profundice, señalando que los cortes están generando “riesgos humanitarios agudos” para las comunidades más vulnerables.
La tensión actual es resultado de “múltiples impactos”, entre ellos el huracán Melissa, que afectó a más de 2,2 millones de personas en octubre. Ante esta situación, las autoridades cubanas han implementado un plan de contingencia con duración de un mes para enfrentar los desafíos derivados de la escasez de combustible. Sin embargo, no está claro cuáles serán los pasos siguientes y existe el riesgo real de “sufrimiento humano”, advirtió Pichon.
La vida cotidiana en Cuba se está volviendo cada vez más frágil, con servicios esenciales reducidos en todo el país. La nación depende del petróleo para más del 90% de sus necesidades energéticas y enfrenta un déficit del 30% necesario para cubrir lo mínimo requerido. Además, hay incertidumbres sobre la capacidad del país para refinar petróleo.
Riesgos sanitarios
Pichon subrayó que cinco millones de personas viven con enfermedades crónicas y están viendo amenazados sus tratamientos debido a la crisis energética. Esto incluye a miles de pacientes oncológicos que requieren atención continua y servicios para más de 32.000 mujeres embarazadas.
Cerca de un millón de personas (aproximadamente el 10% de la población) dependen del suministro de agua potable mediante camiones cisterna, mientras que el 84% de los equipos utilizados para bombear agua necesitan electricidad. La seguridad alimentaria también se está deteriorando debido a interrupciones en toda la cadena de suministro, debilitando así la protección social y dificultando el funcionamiento normal en escuelas y centros destinados al cuidado de ancianos.
“El riesgo para la vida humana no es retórico; son las personas comunes quienes sufren primero y más intensamente, especialmente aquellos en situaciones vulnerables”, declaró Pichon ante los periodistas. En este contexto complicado, ha sido cada vez más difícil llegar a las personas necesitadas debido a que la falta de energía complica el transporte y retrasa los procesos importación.
“Nuestras capacidades estarán limitadas a menos que se considere una excepción humanitaria para el petróleo y la ayuda”, advirtió Pichon.
Mirando hacia el futuro, Pichon instó a la comunidad internacional a abordar esta problemática mediante un “esfuerzo diplomático” con Estados Unidos. Las amenazas recientes sobre imponer aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba han disminuido tras un fallo judicial que declaró ilegal el uso por parte del gobierno estadounidense de una ley económica emergente en este contexto.
Una prioridad fundamental para la ONU en Cuba es acelerar la transición hacia fuentes energéticas verdes. Actualmente, solo una pequeña parte de la energía proviene de fuentes renovables; sin embargo, el embargo dificulta atraer inversiones necesarias para desarrollar este sector.
Tras el trágico incidente donde cuatro ciudadanos cubanos perdieron la vida durante un enfrentamiento con la Guardia Costera mientras intentaban escapar en una lancha rápida estadounidense, Pichon hizo un llamado a “la moderación para evitar cualquier escalada”.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 2.2 millones | Personas afectadas por el huracán Melissa en octubre. |
| 5 millones | Personas que viven con enfermedades crónicas en Cuba. |
| 32,000 | Mujeres embarazadas que requieren atención médica continua. |
| 1 millón | Personas que obtienen su agua potable de camiones cisterna. |
La situación humanitaria en Cuba se está deteriorando debido a los cortes de combustible y la crisis energética, lo que afecta la atención médica, el suministro de agua y la distribución de alimentos.
Francisco Pichon advirtió que hay una creciente preocupación por los riesgos humanitarios agudos, especialmente para las comunidades más vulnerables, y que la crisis podría profundizarse.
La escasez de combustible ha llevado a interrupciones en servicios esenciales, afectando la vida diaria y poniendo en riesgo tratamientos médicos para personas con enfermedades crónicas.
La seguridad alimentaria se está deteriorando debido a interrupciones en toda la cadena de suministro, lo que debilita los programas sociales y los servicios escolares.
Las autoridades han implementado un plan de contingencia para enfrentar los desafíos creados por la escasez de combustible, aunque los próximos pasos no están claros.
Pichon instó a un esfuerzo diplomático con Estados Unidos para abordar el problema del suministro de petróleo y acelerar la transición hacia fuentes de energía renovable en Cuba.
El embargo dificulta las inversiones necesarias para generar energía a partir de fuentes renovables, limitando así las alternativas energéticas del país.
Cuerpos cubanos murieron tras un enfrentamiento armado con la Guardia Costera cubana, lo que llevó a Pichon a hacer un llamado a la moderación para evitar una escalada de violencia.