Luis María Anson, reconocido periodista y expresidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), recibió un emotivo homenaje con la donación de su busto y la escultura "Virgen de los Periodistas", obras del escultor Santiago de Santiago. Durante el evento, Anson reflexionó sobre su trayectoria de 75 años en el periodismo, destacando que siempre ha considerado esta profesión como una fuente de satisfacción personal. La presidenta de la APM, María Rey, subrayó la importancia del legado de Anson en la historia de la asociación y su contribución a la cultura y el arte en España.
La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha recibido un significativo homenaje a través de la donación de dos obras del escultor Santiago de Santiago: un busto de Luis María Anson, expresidente de la APM, y la escultura titulada “Virgen de los Periodistas”. Esta entrega fue realizada por Rosa María López-Maroto, legataria de la Fundación Carlos III.
El acto, celebrado el 10 de febrero, se convirtió en una emotiva celebración del legado de Anson. Durante su intervención, María Rey, presidenta de la APM, destacó el compromiso del equipo directivo por preservar y mejorar la Asociación. “Hoy es un gesto mínimo para reconocer el esfuerzo que Luis María hizo para que estemos aquí”, afirmó Rey, recordando que ayer se conmemoraron 43 años desde la inauguración del edificio actual.
Anson compartió su experiencia en el mundo del periodismo, recordando que ingresó a los 17 años en la Escuela Oficial de Periodismo. “He vivido siempre de lo mismo”, expresó, refiriéndose a sus 75 años en la profesión. A pesar de las largas jornadas laborales, subrayó que nunca sintió que trabajar fuera una carga: “El ejercicio del periodismo ha sido siempre una enorme satisfacción: es lo que me divierte y lo que me gusta”. Actualmente sigue escribiendo diez artículos a la semana.
Reflexionando sobre su evolución personal en el campo del periodismo, Anson comentó: “Cuando comencé tenía un millón de certezas y solo un puñado de dudas; ahora es al revés”. Sin embargo, reafirmó su convicción sobre el papel fundamental del periodismo en la sociedad: “Nosotros administramos el derecho que tiene la ciudadanía a estar informada”.
Carlos Escudero de Burón, presidente de la Fundación Carlos III, también tomó la palabra para resaltar el valor histórico y cultural que representan las obras donadas. Destacó que estas piezas perpetúan la memoria del escultor Santiago de Santiago, quien dedicó 97 años al arte y cuya amistad con Anson fue profunda. “Es un honor para nosotros donar estas obras a la APM”, declaró López-Maroto durante su discurso.
A lo largo de su carrera, De Santiago creó numerosos bustos y esculturas representativas, entre ellas el busto de Anson, elaborado en resina con base de mármol. La “Virgen de los Periodistas”, por su parte, fue bendecida por Juan Pablo II durante su visita a Madrid en 1982. Ambas obras serán custodiadas por la APM como parte integral de su patrimonio artístico.
La influencia de Luis María Anson en la APM es innegable. Su gestión permitió que la sede actual se estableciera en el palacete histórico ubicado en Juan Bravo 6, inaugurado por Su Majestad la Reina Doña Sofía. Este espacio no solo alberga actividades relacionadas con el periodismo sino también un pequeño museo que refleja su legado.
Acompañado por miembros destacados del equipo directivo actual y colegas cercanos, Anson recibió este merecido homenaje como símbolo del respeto y admiración hacia su trayectoria profesional y personal dentro del ámbito periodístico español.
Se firmó un acuerdo de donación de un busto de Luis María Anson y la escultura ‘Virgen de los Periodistas’, ambas obras del escultor Santiago de Santiago.
Las obras fueron donadas por Rosa María López-Maroto, legataria de la Fundación Carlos III.
Anson fue presidente de la APM desde 1979 hasta 1983 y es considerado uno de los directivos más importantes en la historia moderna de la Asociación.
Anson ha trabajado en el periodismo durante 75 años, comenzando a los 17 años en la Escuela Oficial de Periodismo.
Anson expresó que nunca sintió que tenía que trabajar, ya que para él el periodismo ha sido siempre una enorme satisfacción y lo seguirá haciendo hasta que muera.
La escultura fue bendecida por Juan Pablo II durante su visita apostólica a Madrid en 1982 y ahora será custodiada por la APM.