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El semanario “La Estrella” deja de publicarse

Los resultados de 'La Estrella' han sido insuficientes para asegurar su continuidad
Miércoles 22 de octubre de 2014
La cabecera, creada y dirigida por Pablo Sebastián y sostenida por el Grupo Recoletos, cierra nueve meses después de su salida al mercado debido a que no ha conseguido remontar las modestas cifras de ventas que registró desde sus inicios, quizá debido a su formato sábana y su manera de tratar la información, dando más importancia a la opinión, aún apoyado por columnistas de reconocido prestigio

El semanario de opinión “La Estrella” prepara esta semana su último número. La publicación apareció hace nueve meses, el pasado 1 de junio de 2003, fecha desde la que ha registrado continuas dificultades para conseguir una cifras de ventas que le permitiesen continuar en el mercado. En este contexto, la empresa editora de “La Estrella”, La Estrella de Papel Independiente, anunció ayer mediante un comunicado que los resultados alcanzados por la revista no han sido 'suficientes´ para alcanzar la viabilidad del proyecto.
“La Estrella” fue creada y dirigida por Pablo Sebastián –creador de la versión en Internet, anterior a la de papel y que continúa con su actividad- y sostenida económicamente por el Grupo Recoletos, que un mes después de su salida a los quioscos se hizo con un 10% para que saliera del primer bache económico de los muchos que enfrentaría en los siguientes nueve meses y que finalmente han llevado al cierre del semanario.

La editora explicó en su comunicado que “La Estrella” había conseguido 'situar en el mercado periodístico español un semanario de reconocida calidad con una difusión semanal de 20.000 ejemplares´. Esta cifra, 'aun siendo importante´, 'no se considera suficiente para alcanzar las fechas previstas de viabilidad del proyecto', según sus responsables.

Las dificultades económicas de “La Estrella” eran conocidas desde hace tiempo. El semanario, que irrumpió el año pasado en el sector de la prensa española con la idea de ofrecer a los lectores un diario en el que la opinión y la reflexión dominaran sobre la información, al estilo del desaparecido “El Independiente”, encontró numerosas trabas para hacerse un hueco en el mercado.

Así, entre sus hándicaps se señalaron desde el principio el hecho de que fuese un semanario de opinión en un país donde se lee poca prensa, un formato sábana -desaparecido en España hace tiempo y bastante incómodo de manejar- y que “La Estrella” saliera los domingos, el día de mayor oferta periodística, ya que todos los diarios salen con suplementos y ediciones dominicales.