Opinión

Iniciando un Nuevo Periódico Rentable

Por Walter Brooks / Fuente: www. revista-ideasonline.org

Miércoles 22 de octubre de 2014
Cuando Mark Boardman, que se postuló como senador del Estado hace un año, me vino a ver hace tres meses con su idea de lanzar un periódico conservador en Cape Cod, Massachusetts, ciudad catalogada de muy liberal, pasé más de dos horas tratando de convencerlo de abandonar la idea. Dado que escribo una columna semanal sobre medios de comunicación (www.CapeCodMedia.com) para mis propias lectores, yo conozco por lo menos tres buenas razones por las cuales un emprendimiento así tiene que fracasar:
1. Los periódicos se están cerrando, no reabriendo. Ya tenemos demasiados medios (si es posible decirlo). 2. Ya existen una docena y media de periódicos dirigidos a este condado, que tiene una población de 230.000 habitantes. 3. Todos ellos, los 18, pueden describirse razonablemente como de centro-izquierda en el área más liberal de Massachussets. Por supuesto, los miembros de INMA ya habrán notado cuál es el error de mis negativas: el hecho de que todos los medios actuales responden a una sola tendencia y no al 45 por ciento de la población local que políticamente es de centro derecha. Agréguese a ello el hecho de que los negocios que compran publicidad son más conservadores que el lector promedio de cualquier lugar, y quizás Mark tenga un ganador. Este es un periódico realmente del siglo XXI. La primera edición de esta nueva publicación mensual apareció en Internet inclusive antes de que la edición impresa llegara a los 150 anaqueles de distribución de todo Cape Cod el 1° de octubre. Como somos marketers de la guerrilla sabemos como hacerlo rápido y barato. He aquí como nació el Common Sense de Cape Cod:
Hicimos reuniones de intercambio de ideas sobre las cuestiones políticas, áreas de interés que la prensa principal ignoraba. Mark había vendido avisos más que suficientes para tener un flujo de efectivo positivo cuando saliera el primer número a la calle el mes siguiente. Esto es prácticamente desconocido en el negocio del periódico o de las revistas, y habla mucho de la necesidad percibida de este tipo de publicación. eCape (una compañía totalmente separada de la cual soy director ejecutivo) reunió a un par de colegas de periódicos sin trabajo que aportaron sus artículos.


Creamos un prototipo de 16 páginas (cuatro páginas a cuatro colores) con artículos de muestra, un kit de medios de dos páginas en la parte central, más nuestros anunciantes destinatarios y escaneamos avisos de los periódicos que identificamos como nuestra competencia. Usamos Internet para conseguir el precio más bajo por imprimir 1.500 copias, que fue de U$S 300. eCape creó la página de estilo, el logo, y realizó todas las tareas de producción, incluyendo reunir nuestros archivos de artículos y más de 8,000 fotografías locales. Armamos un sitio web de una página que ofrecía la foto del prototipo, propaganda de relaciones públicas y archivos PDF de nuestro kit de medios y puntos de distribución. El sitio web apareció en Internet tres días antes que el periódico. Factura total del prototipo para el editor: U$S 2.500 para eCape y U$S 400 para el impresor. Los últimos tres días antes del lanzamiento, nuestro desarrollador de web reunió todo el contenido en un nuevo sitio web de administración de contenido para Cape Cod Common Sense en www.CapeCodCommonsense.com. La creación y actualización del primer número le costó a Mark U$S 3.750, y este tipo de sitio PHP permitirá al editor y/o sus redactores actualizar su contenido usando un navegador de web. No requiere conocimientos de HTML. Actualizar el sitio web no les costará dinero porque lo pueden hacer ellos mismos. Nuestra factura total por el primer número fue de U$S 3.940. Lo mejor de todo es que esto ha sido muy divertido. Dado el hecho de que yo soy conocido como el más grande liberal de esta región, este emprendimiento ha “confundido a mis enemigos y anonadado a mis amigos”. Este viejo Beatnik y ex miembro del directorio de INMA también ha hecho buena ganancia en tanto que paralelamente ahorró a Mark Boardman mucho dinero.