El programa 'Documentos TV' presenta el documental 'Yemen: encrucijada de todas las guerras', que explora la compleja situación del país, marcado por conflictos armados entre grupos como Al-Qaeda y los hutíes, así como la intervención de potencias regionales. Yemen, históricamente un importante centro comercial gracias al estrecho de Bab El-Mandeb, ha sufrido una devastación significativa en la última década. A pesar de la destrucción, los hutíes han fortalecido su posición militar, amenazando con cerrar esta vía marítima crucial. El documental ofrece una mirada profunda a la tragedia humana y geopolítica que enfrenta uno de los países más pobres del mundo.
Documentos TV presenta ‘Yemen: encrucijada de todas las guerras’, un análisis profundo sobre la compleja situación que vive este país, marcado por una serie de conflictos que involucran a grupos armados como Al-Qaeda, una coalición de monarquías del Golfo y los hutíes, una milicia respaldada por Irán.
Yemen, históricamente un punto neurálgico del comercio, ha visto cómo su riqueza se ha transformado en tragedia. El estrecho de Bab El-Mandeb, que conecta el Mediterráneo con el Índico, es vital para el tráfico marítimo global; sin embargo, su control ha desatado luchas internas. La activista de derechos humanos Shireen Al-Adeimi señala que “el conflicto siempre ha girado en torno al estrecho de Bab El-Mandeb”.
A lo largo de la última década, Yemen ha sido escenario de intensas confrontaciones entre diversas facciones armadas, incluyendo a Al-Qaeda y los hutíes, así como la intervención de potencias regionales como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. “Nuestro día a día es aterrador”, confiesa el escritor Amr Al-Eryani. A pesar de ser uno de los países más difíciles para los medios de comunicación, un equipo logró acceder a Aden, la ciudad portuaria principal, para documentar la devastación sufrida.
Desde su reunificación en 1990, Yemen ha estado marcado por divisiones continuas. Según el artista y activista político Murad Subay, “entre 2011 y 2014 se vivió una especie de época dorada para los yemeníes”. Sin embargo, el auge de los hutíes en septiembre de 2014 cambió drásticamente la situación. “Cuando Irán comenzó a armarlos, adquirieron capacidad balística”, explica el experto en geopolítica Frédéric Encel.
El control hutí se expandió desde las montañas del norte hasta Sanaa, la capital. “Fue una puñalada por la espalda para el pueblo yemení”, añade Subay. Irán utilizó a los hutíes como herramienta para aumentar su influencia frente a sus rivales saudíes y emiratíes.
Los enfrentamientos entre esta milicia proiraní y la coalición árabe continuaron hasta 2022. “El nivel de destrucción que presenciamos fue impactante”, recuerda Al-Eryani. En 2023, los hutíes llevaron su lucha contra Israel hasta Yemen y comenzaron a atacar barcos en las costas del país como parte de su resistencia contra Occidente. Esto obligó al 90% del tráfico mercante a desviar sus rutas alrededor de África.
Recientemente, han amenazado con cerrar el estrecho de Bab El-Mandeb en apoyo a Irán en su conflicto con Estados Unidos e Israel. Hace apenas dos semanas anunciaron la captura de territorios estratégicos que les permitirían controlar este paso crucial para el comercio mundial y la exportación del petróleo saudí. A pesar del bombardeo recibido por parte de Estados Unidos, Israel, Reino Unido y fuerzas árabes durante esta década devastadora, los hutíes han emergido fortalecidos. “Hemos abierto las puertas del infierno”, concluye Subay.