Cinco periodistas colombianas han recibido amenazas de muerte y ataques misóginos tras denunciar el acoso sexual en los medios de comunicación del país. Estas amenazas se intensificaron después de que publicaran testimonios de víctimas de abusos cometidos por un conocido periodista. Reporteros Sin Fronteras (RSF) solicita a las autoridades colombianas que protejan a estas profesionales y garanticen su derecho a informar sin temor a represalias. La situación refleja una ola de denuncias sobre violencia de género en la industria periodística, evidenciada por más de 300 testimonios recopilados por la iniciativa "Yo Te Creo Colega". La Defensoría del Pueblo ha instado a la Fiscalía General a investigar estos ataques y asegurar la protección de los periodistas.
Cinco periodistas colombianas han recibido amenazas de muerte y ataques misóginos tras denunciar el acoso sexual en los medios de comunicación del país. Estas profesionales, vinculadas a un movimiento que busca visibilizar los abusos en la industria, han sido objeto de intimidaciones después de publicar testimonios de víctimas de un destacado periodista colombiano. Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha instado a las autoridades a garantizar su protección y permitirles continuar su labor sin temor.
Desde marzo, Colombia ha sido escenario de una serie de denuncias sobre acoso sexual y abuso de poder en el ámbito periodístico, lo que ha sido calificado como un momento #MeToo para la prensa del país. En el centro de esta lucha se encuentra la iniciativa Yo Te Creo Colega, creada por periodistas para recopilar y dar visibilidad a relatos sobre acoso sexual y laboral. Hasta la fecha, han reunido más de 300 testimonios confidenciales de mujeres en el sector.
Un informe forense elaborado por este colectivo revela que entre el 30 de julio y el 9 de agosto, cinco periodistas asociadas a la iniciativa fueron amenazadas: Mónica Rodríguez, Juanita Gómez (de Semanario Semana), Catalina Botero (de RTVC Noticias), así como Paula Bolívar y Laura Palomino, fundadoras de Brava News. Las agresiones se manifestaron principalmente en redes sociales, donde recibieron amenazas directas y mensajes misóginos dirigidos tanto a ellas como a sus familias. Paula Bolívar reportó también llamadas intimidatorias.
Los ataques se intensificaron después del 30 de julio, cuando Yo Te Creo Colega y Brava News publicaron testimonios que denunciaban acoso sexual por parte del periodista Rafael Poveda, conocido presentador del programa Testigo Directo.
La situación ha afectado gravemente la capacidad laboral de estas periodistas. Mónica Rodríguez optó por suspender su cuenta de Facebook y hacer privada su cuenta de TikTok debido al acoso que sufrían sus invitados en YouTube. Por su parte, Juanita Gómez enfrentó llamados públicos para su despido, mientras que Laura Palomino fue blanco de ataques racistas y misóginos que menospreciaban su apariencia física. Paula Bolívar también recibió amenazas telefónicas.
El 1 de agosto, Laura Palomino presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación identificando a las cinco periodistas atacadas y a otra mujer que había compartido experiencias similares con el colectivo.
“Estas amenazas buscan silenciar a periodistas que están sacando a la luz denuncias sobre violencia sexual dentro del propio sector mediático. El ciberacoso no solo afecta el ámbito digital; ya está limitando la capacidad profesional de estas mujeres y amenaza con silenciar no solo sus voces, sino también las historias confiadas por cientos de mujeres. Es imperativo que las autoridades garanticen que ninguna periodista tenga que elegir entre su seguridad y su derecho a informar”, afirmó Artur Romeu, director de RSF América Latina.
Cientos de casos documentados en los medios colombianos
Los testimonios recopilados por Yo Te Creo Colega forman parte de un patrón más amplio relacionado con el acoso y la violencia en los medios colombianos. Inspecciones del Ministerio del Trabajo revelaron 200 casos documentados en seis medios, 58 correspondientes específicamente al acoso sexual.
Añadiendo más contexto, una investigación publicada por Revista RAYA, basada en documentos oficiales y fuentes protegidas, expuso denuncias en Caracol Televisión, algunas datando desde 2021, contribuyendo así al actual clima de denuncias dentro del periodismo colombiano.
A finales de mayo, Jineth Bedoya, editora del diario El Tiempo, llevó ante la Fiscalía General presuntos casos relacionados con acosos sexuales laborales involucrando a colegas periodistas. La respuesta oficial aún está pendiente.
A raíz de las amenazas sufridas por las cinco periodistas, la Defensoría del Pueblo ha solicitado a la Fiscalía General aplicar directrices específicas para investigar estos ataques y asignar el caso a las unidades competentes. RSF colabora con la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) para coordinar apoyo hacia estas profesionales afectadas.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 5 | Número de periodistas amenazadas |
| 248 | Número de menciones con amenazas explícitas o incitación a la violencia |
| 1,543 | Número de insultos sexistas identificados |
| 300+ | Número de testimonios recopilados por Yo Te Creo Colega |
Las cinco periodistas están amenazadas por informar sobre violencia sexual en la industria de los medios de comunicación en Colombia, específicamente tras publicar testimonios de presuntas víctimas de abusos cometidos por un destacado periodista colombiano.
Han recibido amenazas de muerte, ataques misóginos e intimidaciones a través de redes sociales y otros canales digitales. También se han reportado intentos de acceso no autorizado a sus cuentas personales.
Yo Te Creo Colega es una iniciativa creada por periodistas para recopilar, documentar y dar visibilidad a testimonios de acoso sexual y laboral en el sector periodístico colombiano. Han recopilado más de 300 testimonios confidenciales.
La Fiscalía General de la Nación ha sido instada a investigar estos ataques, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Sin embargo, hasta el momento, su respuesta ha sido pendiente.
Algunas periodistas han suspendido o hecho privadas sus cuentas en redes sociales y han dejado de realizar entrevistas debido al acoso que han sufrido ellas y sus invitados.
Estas amenazas forman parte de una ola más amplia de denuncias sobre acoso sexual y abuso de poder en la industria periodística colombiana, con un aumento significativo en los testimonios desde marzo del presente año.