CLABE participó en un debate organizado por Evento Plus sobre el papel de las asociaciones profesionales en la organización de eventos. En la conversación, moderada por Lola Bonilla, se discutió la evolución de estos eventos, que abarcan desde congresos hasta actividades abiertas al público. Se destacó la importancia de los encuentros presenciales para fortalecer la comunidad y fomentar el intercambio profesional. También se abordaron temas como la gestión del tiempo en las presentaciones y el valor del networking estratégico, así como el regreso de los eventos cara a cara tras la pandemia. Los expertos reflexionaron sobre los límites de la personalización en las interacciones con los asistentes.
CLABE se unió recientemente a una conversación organizada por Evento Plus, un medio asociado, donde se discutió el papel fundamental de las asociaciones profesionales en la organización de eventos de diversas magnitudes y formatos a lo largo del año. En este encuentro participaron destacados representantes del sector, como Lola Bonilla, directora de eventos y relaciones con asociados del Club Abierto de Editores; Luís Sobrino, de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT); Pau Fernández, de AIM Group Spain; María Jesús Pérez, secretaria general de la Asociación Centro de ADP; y José Crespo, director de Comunicación del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM).
La charla abordó la evolución de los eventos organizados por estas asociaciones, que abarcan desde congresos y reuniones sectoriales hasta mesas redondas y actividades abiertas al público. Durante el diálogo, Lola Bonilla destacó la relevancia de los encuentros presenciales como herramientas esenciales para fortalecer los vínculos con los asociados, fomentar la comunidad y crear espacios propicios para el intercambio profesional.
Los participantes también reflexionaron sobre los desafíos que enfrentan las asociaciones en términos de captar la atención de sus miembros, cohesionar comunidades diversas y establecer conexiones con otros actores estratégicos. Un aspecto crucial discutido fue la gestión del tiempo y la atención durante los eventos. Se observó una tendencia a limitar las ponencias a formatos más breves, entre 30 y 40 minutos, aunque se advirtió sobre el riesgo de caer en presentaciones superficiales que comprometan la profundidad del contenido.
Otro punto importante fue el networking estratégico. Aunque los momentos informales, como cafés y cócteles, siguen siendo valorados, se enfatizó la necesidad de evitar que los asistentes solo interactúen con sus círculos habituales. En este sentido, se resaltó el papel del embajador, quien actúa como un conector activo entre personas con intereses o problemáticas comunes.
A lo largo del debate, se coincidió en el regreso del formato presencial frente a la disminución del interés por eventos completamente virtuales. La tecnología ha pasado a desempeñar un papel secundario, apoyando principalmente en la grabación y difusión posterior del contenido generado durante estos encuentros.
Finalmente, los expertos reflexionaron sobre los límites de la personalización en estos contextos. Se advirtió que una hiperpersonalización excesiva puede resultar invasiva al cruzar fronteras relacionadas con la privacidad por motivos comerciales, generando una sensación de vigilancia que podría desvirtuar el valor auténtico dentro de las comunidades.
La conversación se centró en el papel de las asociaciones profesionales como ecosistemas que organizan eventos de distintos formatos y dimensiones a lo largo del año.
Intervinieron Lola Bonilla, directora de eventos y relaciones con asociados de Club Abierto de Editores; Luís Sobrino, de CEHAT; Pau Fernández, de AIM Group Spain; María Jesús Pérez, secretaria general de la Asociación Centro de ADP; y José Crespo, director de Comunicación del COAM.
Se discutió sobre la evolución de los eventos organizados por asociaciones profesionales, la importancia de los encuentros presenciales, la gestión del tiempo y atención de los asistentes, el networking estratégico, y los límites de la personalización en eventos.
Lola Bonilla destacó que los encuentros presenciales son clave para reforzar vínculos con los asociados, generar comunidad y crear espacios de intercambio entre profesionales.
Las asociaciones deben captar la atención de sus miembros, cohesionar comunidades diversas y abrirse a otros actores estratégicos y a la ciudadanía.
Las ponencias tienden a reducirse a formatos más cortos (30-40 minutos), pero esto puede llevar a dinámicas superficiales que dificulten la profundidad del contenido.
Aunque los espacios informales como cafés y cócteles son valorados, se busca evitar que los asistentes solo interactúen con sus círculos habituales. Se propone el papel del embajador como conector entre perfiles diversos.
Se observó un regreso al formato cara a cara y una disminución en la efectividad de eventos completamente virtuales. La tecnología ahora juega un rol secundario como apoyo para grabación y difusión posterior.
Los expertos señalaron que una hiperpersonalización excesiva puede ser invasiva y generar una sensación de vigilancia que desvirtúe el valor genuino de la comunidad.