Opinión

Zapatero: ¿golpe de estado blando?

(Foto: PSOE).
José Luis Úriz Iglesias | Jueves 21 de mayo de 2026
La noticia con la que amanecimos el pasado martes de la imputación del ex presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha causado un fuerte impacto político y emocional en una sociedad aún no acostumbrada a estos continuos sobresaltos.

Especialmente en el seno de una izquierda que sigue buscando su futuro ahora más incierto aún.

Lo primero que convendría recordar, sobre todo a los voceros de la derechona patria, es que a su pesar vivimos en un estado de derecho, en el que prevalece un principio básico: todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

No al revés como plantean ellos en cuestiones judiciales que afectan a las gentes progresistas, que todo el mundo es culpable hasta que sea capaz de demostrar que es inocente.

De la lectura de un auto demoledor, que parece destilar un pestilente olor a cloacas del estado, más una absoluta animadversión hacia el personaje en cuestión, (es mucha la inquina que genera entre esa derechona una figura como la de Zapatero), lo primero que cabe deducir es que está vacío. Vacío de contenido probatorio y especialmente vacío de pruebas contundentes.

Mucha palabrería y pocas pruebas. Es como si el juez siguiera la senda marcada por Aldama en otro caso famoso, curiosamente, o no, también con gentes de izquierdas.

En estas horas que han pasado desde que lo conocimos algunos han recordado aquel mensaje que un provocador José María Aznar lanzó en 2024 y que a algunos nos sonó a amenaza apocalíptica.

“El que pueda hablar, que hable, el que pueda hacer, que haga, el que pueda moverse, que se mueva” lanzó como una consigna a sus seguidores.

Algunos ya lo llevan haciendo desde entonces, los grupos fascistas en las calles, los agitadores pseudo periodistas como Vito Quiles y N´Dongo en el parlamento, directores de medios de comunicación, responsables financieros, ciertos cuerpos policiales como la UCO y la UDEF……y jueces.

Ese mensaje iba dirigido especialmente al poder judicial, ahora nos debe quedar claro.

Le escucharon y hablaron, se movieron, e hicieron. Lo último la imputación a una figura clave para el PSOE, el gobierno, la izquierda como Zapatero.

Lo ocurrido en las elecciones de 2023 les abrió los ojos, sobre que no pueden vender la piel del oso antes de cazarlo y comenzaron la cacería con armas y bagajes, con todo lo que tienen, todo.

Por eso ahora después de este ciclo electoral en cuatro comunidades autónomas, se han dado cuenta de que comenzaron muy bien en Extremadura, bajaron un poco en Aragón y algo más en Castilla y León y siguen bajando en Andalucía donde la derechona ha perdido 4 escaños que ganan las izquierdas.

A este paso han tenido claro que no les daba para volver al poder en 2027 y no han dejado pasar ni un solo segundo para el que ha podido hacer, ha hecho. En este caso el juez Calama respondiendo a una denuncia promovida por una organización fascista como “Manos limpias”.

Es igual que el auto esté vacío, sin pruebas, incluso que al final del camino no exista nada para poder juzgarle, el daño ya está hecho. Para Zapatero y las izquierdas la sentencia del telediario ya está dictada.

El que podía conseguir ha conseguido, en este caso el juez Calama. Misión cumplida Aznar, habrá pensado.

Pero cuidado, “kontuz”, como se ve en algunos carteles por las carreteras de Euskadi y Navarra.

Puede ocurrir que en algún momento las derechonas varias, jueces incluidos, se pasen de frenada y en una de esas curvas del cartel se despeñen cuesta abajo, porque la sociedad, que a veces no se deja engañar tan fácilmente, responda de manera contundente, especialmente de manera electoral, con votos.

Pero mientras ese instante llega, las izquierdas deben seguir la doctrina de Aznar, combinada con el manual de resistencia de Sánchez y devolverles la misma moneda como pago.

¿Supone este auto la gota que colma el vaso? ¿Se puede considerar un golpe de estado blando? Parece evidente que la respuesta es sí a ambos interrogantes.

¿Qué hacer entonces?

Desde luego como señala el propio Aznar hay algo que nunca se debe hacer, la inacción, no hacer nada. Debemos resistir y cada cual en cada lugar hacer lo que pueda para evitar que el fascismo vuelva a nuestro país.

Porque ya resulta evidente que la alternativa es un gobierno de PP y VOX de la mano. Feijóo presidente, Abascal vice presidente, Tellado ministro de cultura y Figaredo de interior.

Por eso en la izquierda también, el que pueda hacer que haga, el que pueda hablar, que hable, el que pueda escribir, que escriba, el que pueda moverse, que se mueva y sobre todo acabando con las luchas cainitas que nos caracterizan. Ya!

Deberíamos dar la vuelta a la situación actual colgando un cartel en cada sede de partido de izquierdas, en cada sindicato, en cada periódico progresista, en cada asociación de jueces progresistas: “EL QUE PUEDA HACER, QUE HAGA”.

Veremos.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal de PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 20 Mayo 2026

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